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COMUNICADO DE ATABAQUE, LISTA 7777 - FA

Candidata a edila mãe Susana Andrade
con el presidente de la República José A. Mujica y su esposa,
la senadora Lucía Topolanski

Hacemos saber que en la campaña política por la Intendencia de Montevideo para el Frente Amplio año 2010, nuestra Agrupación ATABAQUE actuará con la Lista 7777 para las Elecciones Departamentales del 9 de mayo próximo, con el sublema “Unidad y Pluralismo Frenteamplista”, por Ana Olivera Intendenta y Susana Andrade Edila Departamental.

En la necesidad de crecer y madurar como grupo con identidad propia, decidimos marcar votos en esta instancia electoral, sin dejar de integrar el Espacio 609 a nivel nacional.

¿Aplanadora parlamentaria? Daniel Chasquetti explica:

Los candidatos y dirigentes del Partido Nacional han señalado durante los últimos meses que la mayoría parlamentaria del Frente Amplio empobreció el proceso legislativo y relegó al Parlamento a un papel marginal en el sistema político. El argumento sostiene que "la mayoría oficialista monopoliza la asamblea, sanciona sólo los proyectos que el Ejecutivo envía, e impide que las opiniones de la oposición sean tomadas en cuenta a la hora de la decisión".

Este razonamiento fue utilizado antes del 25 de octubre para evitar que el Frente Amplio alcanzase otra vez la mayoría parlamentaria y se repite en estos días para fundamentar la necesidad de que la ciudadanía divida al gobierno colocando a Luis Alberto Lacalle como presidente. El análisis exhaustivo de la actividad parlamentaria de este período legislativo muestra que dichas afirmaciones son equivocadas por tres razones.

En primer lugar, es falsa la acusación de que la mayoría en funciones es una aplanadora que aprueba disciplinadamente todo lo que envía el presidente. Por el contario, la evidencia muestra que no todos los proyectos de Vázquez son aprobados en el Parlamento, y entre los que sí lo logran, una buena parte sufre algún tipo de modificación en sus contenidos.

En segundo lugar, es falsa la afirmación de que la mayor parte de la legislación es aprobada con la sola voluntad del Frente Amplio. La mayor parte de la normativa se sanciona con los votos de los partidos opositores, por lo cual, el conflicto queda reducido a un grupo de normas que el partido de gobierno define como prioritarias.

En tercer lugar, es falsa la idea de que la oposición no ha tenido oportunidades. Los datos muestran que en este período los partidos de la oposición lograron los mejores guarismos desde 1990 en materia de iniciativa legislativa.

Todo esto nos conduce a la conclusión de que el proceso legislativo conducido por la mayoría frenteamplista no difiere tanto del observado en períodos anteriores. Por eso, no deberíamos preguntarnos tanto por esta mayoría legislativa (o la que vendrá el año que viene), y sí por las razones que vuelven al proceso legislativo tan estable y previsible, lo cual, en mi opinión, supone una fortaleza de la democracia uruguaya.

Desde 1995, el Instituto de Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República cuenta con un Programa de Estudios Parlamentarios que sistematiza y analiza la información vinculada con el proceso legislativo. Estos estudios se apoyan en datos proporcionados por el propio Parlamento a través de su Sistema de Información Parlamentaria (todos los datos están disponibles en la web). La reflexión que aquí presento ha sido publicada en las sucesivas ediciones del Informe de Coyuntura del Instituto de Ciencia Política.*

¿Mano de yeso?

Entre el 1º de marzo de 2005 y el 28 de febrero de 2009 (primeros cuatro años de gobierno del Frente Amplio), el Poder Ejecutivo envió al Parlamento 545 proyectos de ley, de los cuales un 74% recibió sanción (404 leyes). Este porcentaje de aprobación puede parecer alto, pero no se aleja mucho del la tasa histórica del 67% mostrada por el Parlamento uruguayo (1985-2005). Durante el período de Lacalle (1990-1995) se aprobó un 66% de los proyectos enviados por el Ejecutivo; en el de Sanguinetti (1995-2000) un 67%; y en el de Batlle (2000-2005) un 68%. O sea, pese a contar con un partido mayoritario extremadamente disciplinado, la eficacia del Ejecutivo de Vázquez en la arena legislativa fue apenas superior a la de sus “débiles” antecesores.

Por otra parte, no todos las normas iniciadas por el Ejecutivo de Vázquez permanecieron inalteradas al final del trámite legislativo. Un 31% de las mismas (124 en 404) sufrió algún tipo de modificación, ya sea en las comisiones parlamentarias, ya sea en el pleno de alguna de las cámaras. Este guarismo es sensiblemente superior al observado en períodos anteriores: durante el gobierno de Lacalle, el Parlamento modificó un 19% (66 en 352); en el de Sanguinetti un 11% (38 en 340); y en el de Batlle, un 15% (58 en 399). Por tanto, pese a contar con un partido mayoritario extremadamente disciplinado, Vázquez fue el presidente al cual el Parlamento le modificó más proyectos desde por lo menos 1990.

Si el Frente Amplio es un partido mayoritario y si su disciplina ha sido perfecta (votó siempre unido) ¿por qué razón permitió que uno de cada tres proyectos del Ejecutivo que recibió sanción fuera modificado en sus contenidos? El análisis de este grupo de normas muestra que el 47% de las modificaciones responde a las diferencias internas del partido de gobierno, en tanto que el 53% restante, obedece a los acuerdos alcanzados con los partidos de la oposición.

Si realizamos el mismo examen con las normas modificadas del Ejecutivo de Batlle , encontramos que sólo un 29% de los cambios responden a diferencias en la coalición de colorados y blancos, y un 71% a los acuerdos con la oposición frenteamplista. Como podrá apreciarse, la diversidad de preferencias en materia de políticas existente el seno de la bancada frenteamplista le infligió a Vázquez costos mayores de tramitación. La coalición de Batlle, en cambio, era más homogénea en materia de preferencias, por lo cual el costo de pasar legislación fue sensiblemente menor.

No obstante, las cifras también muestran que un quantum importante de las modificaciones parlamentarias permitió la incorporación de los puntos de vista de la oposición en el producto final. En números absolutos, el período de Vázquez presenta el mayor volumen de cambios con el fin de cumplir ese objetivo (66 leyes modificadas para incorporar a la oposición contra 41 del período de Batlle).

¿Desacuerdos?

Empecemos con una constatación que pocos mencionan: la mayor parte de la legislación aprobada en este período contó con el voto unánime de todos los partidos. De las 605 leyes aprobadas, 417 fueron votadas por unanimidad (69%). Esa proporción está muy próxima al promedio histórico del Parlamento uruguayo, o sea, 71% durante el lapso 1985-2004.

En el período de Lacalle la proporción de leyes votadas por unanimidad fue del 67% (396 en 591); en el de Sanguinetti fue del 71% (367 en 534); y en el de Batlle, del 75% (461 en 627). Por tanto, el conflicto está concentrado en una proporción menor de leyes (1 cada 3 sancionadas) que el gobierno de turno suele considerar como prioritarias. En todos los períodos se destacan las leyes presupuestales (Presupuesto quinquenal y rendiciones de cuentas), algunas controvertidas pensiones graciables, y ciertas leyes de carácter administrativo que dan nombre a centros educativos, hospitales, etc.

Durante el gobierno de Lacalle las principales leyes que recibieron votaciones divididas fueron la ley de Ajuste Fiscal, la ley de Privatización de las Empresas Públicas, la ley de Desmonopolización de los Seguros, etc. Durante el gobierno de Sanguinetti, el Ajuste Fiscal inicial, la Reforma de la Seguridad Social, la ley de Protección de Inversiones, la Derogación del Monopolio de Alcoholes, etc. Durante el gobierno de Batlle, la primera y segunda ley de urgencia, el IVA a las frutas y verduras, la creación del COFIS, etc. Durante el gobierno de Vázquez, las principales leyes de votación dividida fueron la ley de cárceles, la reforma tributaria, la reforma educativa, la ley de libertades sindicales, la creación del Sistema Integrado de Salud, el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social, etc.

¿Me dejás un poquito?

La afirmación de que los partidos de la oposición no han tenido chance para legislar es parcialmente falsa. Es cierto que cuando existe una mayoría legislativa favorable al gobierno, disminuye drásticamente la posibilidad de los partidos opositores para influir en la legislación final. Y esto se debe a a un hecho más que obvio. Para que un proyecto de ley opositor pueda ser sancionado, se requiere necesariamente la voluntad de los legisladores de la mayoría. Por esta razón, el volumen de leyes iniciadas por la oposición constituye, en cierto modo, una prueba del grado de apertura de la mayoría legislativa hacia la oposición. Entre 1990 y 1995, cuando gobernaba Lacalle, los partidos de la oposición (Frente Amplio y Nuevo Espacio) lograron sancionar 29 leyes de su autoría. En el siguiente período de gobierno (1995-2000), ambos partidos lograron imponer tan sólo 10 leyes. Durante el mandato de Batlle, estos partidos aumentaron su rendimiento a 48 leyes. Pero en el período actual, controlado por la supuesta "aplanadora parlamentaria", la oposición, ahora compuesta por colorados y blancos, consiguió sancionar 63 leyes en los primeros cuatro años de gobierno. Desde esta perspectiva, el grado de apertura de la actual mayoría legislativa parece ser bastante mayor al de las anteriores. Lo curioso y ta vez paradojal es que los legisladores y candidatos que se quejan del Frente Amplio, son los que antaño bloqueaban e impedían una mayor participación de la oposición.

El poder de las instituciones

La información anterior estimula la reflexión sobre una serie muy amplia de asuntos. En esta parte final de la columna, me gustaría detenerme en la existencia de una gran estabilidad en el proceso legislativo uruguayo. Las cifras muestran que el gobierno de tal o cual partido no parece hacer una difrencia sustantiva, pues los resultados tienden a ser parecidos en términos cuantitativos.

Otros datos como la iniciativa por poder de las leyes sancionadas (6 de cada 10 son iniciadas por el Ejecutivo entre 1985 y 2008), la iniciativa de los pedidos de informes (7 de cada diez son iniciados por la oposición), o el número y la evolución de los llamados a sala y en régimen de comisión general a los ministros (unos 40 por período, con la excepción del de Batlle donde la cifra supera los 70), prueban que el conjunto de reglas que ordena la relación entre poderes tendría más influencia en la explicación de los resultados que la propia ideología de los actores partidarios. Desde el punto de vista del funcionamiento parlamentario, daría igual que gobierne la izquierda, la derecha o el centro, porque en esencia el volumen o las proporciones de los productos legislativos no reporta ninguna novedad. La diferencia en todo caso reside en los temas priorizados por cada partido y las preferencias ideológicas expresadas en la propia redacción de las leyes.

¿Cuáles son entonces las reglas que favorecen la estabilidad de los resultados? Ya lo hemos escrito en numerosas ocasiones: i) las prerrogativas constitucionales del Poder Ejecutivo (iniciativa presupuestal, iniciativa exclusiva en ciertas áreas para iniciar legislación, veto parcial y total, leyes de urgente consideración, etc.); ii) las normas internas del parlamento que favorecen el control de la agenda a la mayoría en funciones (mayorías exigidas para votar y para hacer quórum, estructura de cargos en el pleno y comisiones, mecanismos de asignación de legisladores a las comisiones, etc.); y iii) la existencia de una mayoría legislativa favorable a impulsar y tramitar la agenda del presidente.

Cuando se cumple el tercer requisito, los dos primeros funcionan a favor del Poder Ejecutivo. Por esta razón la existencia o no de una mayoría legislativa es un factor sustantivo para el normal funcionamiento del proceso legislativo. Por todo esto, debemos rechazar la tesis de la aplanadora legislativa. O ésta no existió nunca o en definitiva, siempre existió y no nos dimos cuenta. Es cierto que estamos en campaña electoral y que los candidatos para conseguir votos a veces exageran sus opiniones. Sin embargo, no podemos aceptar que la realidad se altere con discursos de barricadas ni se caricaturice el funcionamiento de las instituciones. Ambas son tentaciones electorales peligrosas sobre las cuales no se debería avanzar.

16 de Noviembre de 2009

* El Informe de Coyuntura es una publicación anual del Instituto de Ciencia Política (FCS-UDELAR), coordinada por el Prof. Gerardo Caetano.

Volúmenes editados:

- “Encrucijada 2010. La política uruguaya a prueba”. Informe de Coyuntura Nº9. Montevideo, Fin de Siglo 2009.

- “Encrucijada 2009. Informe de Coyuntura N°8”. Montevideo, Fin de Siglo, 2008.

- “La hora de las reformas. Informe de Coyuntura N°7”. Montevideo, EBO, 2007.

- “¿Y ahora? El primer ciclo del gobierno de izquierda. Informe de Coyuntura N°6”. Montevideo, EBO, 2006.

- “La política en el umbral del cambio. Informe de Coyuntura N°5”. Montevideo, Trilce, 2004.

- “Entre la cooperación y la competencia. Informe de Coyuntura N°4”. Montevideo, Trilce, 2003.

- “Otro país. Informe de Coyuntura N°3”. Montevideo, Trilce, 2002.

- “La crisis. Informe de Coyuntura N°2”. Montevideo, Trilce, 2001.

- “A un año de gobierno del Presidente Batlle”. Informe de Coyuntura N°1. Montevideo, Trilce, 2001.

¡Los morochos son "extranjeros"! Ergo, somos todos rubios, arios...

Penadés sobre los spots del PN

Lo esencial es invisible al spot

El jefe de campaña del Partido Nacional Gustavo Penadés, reconoció que no sabía que los spots de Francisco de Narváez eran tan similares a los del PN y que usaban los mismos actores, pero destacó que “lo importante es el mensaje”.

Tras las declaraciones de Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga sobre la polémica de los nuevos spots del Partido Nacional, el jefe de campaña Gustavo Penadés también se refirió públicamente a los mismos.

En declaraciones que recogió Canal 12, Penadés afirmó que lo importante de estos spots es “el mensaje”. “Se nos ofreció un producto, en total dos spots, pero lo fundamental no son los modelos sino sus mensajes. Nos quedamos con que la gente apreciara el fuerte contenido emocional de los discursos de Lacalle y Larrañaga”, afirmó. “Confieso francamente que no conocía la similitud de las campañas y que eran los mismos actores”, reconoció luego.


Previa de la polémica

En el día de ayer compárabamos los nuevos spots del Partido Nacional con los de Francisco De Narváez, destacando las similitudes de las dos piezas publicitarias y dejando de manifiesto que en algunas de las imágenes aparecían los mismos actores. En ambos casos –las piezas de Narváez y Lacalle- se ve a varias personas escuchando las palabras de los candidatos, con música emotiva de fondo.

En el día de hoy, Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga fueron invitados al informativo matutino de Canal 4 y fueron consultados por el periodista Daniel Castro al respecto de este punto. Castro preguntó al candidato nacionalista si no era engañoso usar actores que en realidad no estaban escuchando las palabras de Lacalle. El candidato blanco, visiblemente molesto, replicó: “Yo compro un producto, yo no sé de dónde salen las imágenes (…) yo lo contrato. Ahora, dónde lo filmó el señor, yo no sé, no estoy atrás de eso”.

Jorge Larrañaga por su parte llamó a no sobredimensionar este tema. “Nada se dijo en el 2004, cuando el candidato doctor Tabaré Vázquez utilizó una canción extranjera, argentina, de Mercedes Sosa (…) Si usted mira el spot, arranca con una radio. Las personas no están mirando a Lacalle, escuchan a través de una radio. Eso es lo que se quiso trasladar”. Lacalle, finalmente, concluyó: “Falta que usted diga que yo no era yo, que era mi primo hermano. Ahora nos dicen que somos engañosos… acá se están pasando los límites”.

La entrevista culminó en forma tensa luego que Canal 4 mostrara una grabación del historiador Gerardo Caetano, en la que afirma que el partido nacional “equivocó la estrategia”. Luis Alberto Lacalle se mostró molesto por lo que consideró una opinión flechada.

Yo les agradezco por poner la grabación de una persona ‘totalmente independiente’ para analizar la campaña de Partido Nacional”, ironizó Lacalle. “Le agradezco a Caetano, un ‘amigo’ y también a ustedes. Esto es toda una posición”, concluyó, mientras Larrañaga afirmaba que el video de Caetano “está absolutamente flechado a una opción política”.

La polémica de los spots

El Partido Nacional lanzó durante la campaña para el balotaje dos spots en los que distintas personas escuchan con atención mensajes brindados por Jorge Larrañaga y Luis A. Lacalle en radio y televisión.




Los mismos siguen la línea estética de la campaña realizada por el argentino Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires, como se puede apreciar en los videos que adjuntamos al final de la nota, donde incluso se ven algunos actores repetidos (en estas imágenes se puede ver a la misma mujer, por ejemplo) Recordemos que el jefe de campaña de De Narváez es el publicista argentino Ramiro Agulla (autor de la exitosa serie "La llama que llama"), cuyo nombre había sido manejado de este lado del Río de la Plata vinculado a la campaña del PN de cara al balotaje.




El responsable de la campaña nacionalista, Gustavo Penadés, había afirmado a la prensa local que serían asesorados por Agulla, pero días después, en conversación con Montevideo Portal, Penadés afirmó que se había "abandonado la idea". Fuentes del Partido Nacional confirmaron finalmente este lunes que los spots fueron realizados por Agulla y defendieron la elección de la estética por lo exitosa que fue la campaña de De Narváez.


Spots emotivos buscan sumar votos



¡Ay de mí! llorona, llorona,
llorona de azul celeste,
¡ay de mí! llorona, llorona,
llorona de azul celeste,
aunque la vida me cueste, llorona,
no dejaré de quererte,
aunque la vida me cueste, llorona,
no dejaré de quererte.
(Folclore mexicano)

El mejor es sin duda el que muestra al candidato blanco Luis Alberto a.k.a. Cuqui Lacalle de Herrera a los sollozos, pidiendo el voto a diversos ciudadanos cuyos rostros se van sucediendo en el spot. Todos evidentemente de Avenida Italia al Norte: no hay allí personas rubias o de tez muy blanca. Es un llanto para la negrada, entonces. Para los malolientes, los vagos, los que deben caer bajo la motosierra. El otro, protagonizado por el candidato a vice Jorge Larrañaga, alias "El Guapo" por su fama de golpeador, no trae nada nuevo: siempre la misma impostación hueca y gritona con frenillo y ceceo incluidos, que se desgañita en un decreto casi improbable: ¡"Vamos a ganar, vamos a ganar, vamos a ganar"! La triple enunciación del decreto me recuerda el 3,33 que parece destinado a sobrevolar la campaña de este Partido Nacional en franca decadencia.

Las principales encuestadoras del país (Cifra, Equipos Mori, Factum) dan un porcentaje cercano al 50% para el candidato frenteamplista José A. Mujica Cordano y un 40% para el ahora lloroso doctor Lacalle, con un 3,2% (+-) de error. Veremos entonces al signado por la Divina Providencia tener que ir a llorar al cuartito, o donde guarde su 3, 33 lejos de la vista del IRPF.





Ayer la vi (y no fue casualidad)

En los años 63 y 64 -del Siglo pasado, claro que si- los profesores adscriptos a nuestros grupos liceales eran Leonor Escuder de Kupfer, Sonia Breccia y Eduardo Pedretti. Los tres profesores de Literatura. Pero de los tres, sólo Sonia saltó a la primera plana cuando se dedicó al periodismo, un tipo de periodismo serio y razonador comprometido con la realidad. La recordaba anoche, viendo su programa en Teve Nacional, con su frescura de veinteañera de hace cuarenta y cinco años, el pelo oscuro y enrulado a más no poder siempre atado en una cola de caballo que la hacía parecer más grande, por el volumen, -Ouidad* no era aún famosa- sus anteojos con cristales como culo de botellas y su andar silencioso como pidiendo permiso... Surge la comparación con esta mujer que parece detenida en el tiempo gracias a una máscara casi inmóvil, con el pelo aclarado a más no poder y quebrado por los laciados seguramente semanales, porque en aquella mata inexpugnable sólo así se podría conseguir este resultado increíble. Tanto, que continuando con el grácil uso de sus manos (signo de que es ella y no otra que le robara la voz, la modulación pausada y el lenguaje siempre exacto) logra deslizarlo hacia un costado cada tanto cuando a fuer de aindiado se le vuelca sobre los ojos.
Pero sí, es Sonia Breccia. Al menos es su voz inolvidable, su compás de espera mientras el otro declara, su explicación sobre aquello que va a decir o leer -como pidiendo permiso- y ese savoir faire sentir cómodo al alumno faltoso o a la figura mentirosa para que se digan y desdigan solos sin ella tener que mover un sólo músculo, dejando a la audiencia sacar conclusiones... Recuerdo, hace unos años, cómo con su vocecita más desapasionada preguntó así, sin anestesia, al pai Armando Ayala** (ìgbà e) "si era cierto que él había realizado trabajos de magia para que ella fuese despedida del canal" -sic- donde ambos trabajaban, y a instancia de otras colegas. Y Armando, que cuando era tomado por sorpresa era capaz de decir la verdad, largó una de aquellas carcajadas homéricas que normalmente en él resultaban simpáticas y le pidió ir a un corte antes de responderle.
Pero anoche estuvo bajo su lupa examinadora un personaje que si bien no se ha cambiado la cara a piacere de bisturí, sí cambia de rostro, de colores y de decires como si se tratara de un camaleón. Mezcla de la madre Teresa de Calcuta, del Guasón de César Romero en la antigua serie Batman (sobre todo cuando ríe sin reir como enseña a sus discípulos y lacallos -ya sé que es con ye, pero los de Lacalle son evidentemente lacallos- Jorge Larrañaga y Javier García entre los más destacados émulos) y de un Julio Sanguinetti conciliador y verboso. Claro que ganarle a Sanguinetti es difícil, aún para este maestro del disfraz y la simulación, porque el doble ex-presidente es inteligente, cosa que Lacalle no es. Es simplemente un hábil simulador capaz de hacer un movimiento en el aire pero nunca una estrategia a largo plazo.
Breccia -que sí es inteligente, y muy inteligente- lo dejó hablar todo lo que quiso, dándole apenas un extremo del hilo de Ariadna para que el veterano blanquiceleste-rosadón transmutado en (esa imagen edulcorada que tiene el mundo de) la hermana Teresa entrara al laberinto y se perdiera en él creyendo salir indemne.
Como siempre, Sonia Breccia merece aplausos.
Es casi seguro que ese programa salido al aire por el canal estatal -que llega a toda la república- le reste a este guasón de carnaval al Norte de Avenida Italia*** unos cuantos miles de votos. Basta sólo comparar sus dichos aquí con los que grita junto a su compañero de fórmula en los tabladillos que se hace armar en el interior. Seguramente la Divina Providencia**** -que no es boba, no- envía estas copiosas lluvias para aguarle la hipocresía a estos tunantes.

*Ouidad es una coiffeuse franco-marroquí especializada en cabelleras muy enruladas como las que son comunes en todo el África del Norte.
**El pai Armando Ayala Grabino fue el difusor más importante que tuvieran las religiones afrobrasileñas en Uruguay. El que sacó a la calle los festejos de Yemoja en plena dictadura, desafiando los prejuicios supinos y los toques de queda.
***El propio candidato Lacalle dijo que el olor de quienes viven al Norte de Avenida Italia es insoportable, proponiendo baños públicos como los que construyera Caracalla... Como yo vivo al Norte de Avenida Italia me siento consustanciado con toda la gente de bien -de trabajo, de honor y de higiene diaria- que conozco dentro de esa faja liminar del reclamo del senador electo.
**** Para recordar permanentemente a la población que es católico, apostólico y romano -y opusdeista- aunque ahora se dice "cristiano" para englobar a los seguidores del pastor Márquez que apoyan a su compañero de fórmula, señala en sus discursos haber sido llevado a la contienda electoral con José Mujica por la Divina Providencia. Es decir, la Divina Providencia, seguramente para probar su humildad, hace que todas las encuestas den como ganador al adversario, que llueva a cántaros allí adonde se dirige a tratar de convencer ("a pedirles prestado su voto", dixit) y a sugerir que Mujica tiene arsenales en manos de ciudadanos cuyas "compañeras" (lacallo Bolsari dixit) declaran al juez bajo juramento ni siquiera conocer y que ahora prometa derogar -si gana, claro- el impuesto a las jubilaciones y pensiones instrumentado precisamente bajo su gobierno de venta fraudulenta de bancos entre otras irregularidades...

Otro día, cuando tenga más tiempo, les contaré la relación que el número 3.33 tiene con el candidato y con su familia.¿Se dieron cuenta que sólo es la mitad del número de la bestia del Apocalipsis? Debe ser porque este personaje sólo es medio pelo...

Opiniones interesantes: el error de Danilo Astori es no decir la verdad por más cruel que nos parezca


...en cambio, José Mujica Cordano, alias "Pepe" dice lo que la gente está dispuesta a escuchar. A veces, cuando no se desdice. O cuando no se impacienta y larga una grosería.


"Creo que Jauri tiene toda la razón del mundo. Si Astori hubiera tocado con seriedad los problemas centrales que afectan al país y que se deben despejar para salir de este pozo, se daría (y esto lo digo yo) una muy clara diferenciación con Mujica, quedando su disparate insustancial totalmente fuera de tono. Sin embargo todos los precandidatos están en la misma línea y hasta la ex ministra Tourné quizo emular ese lenguaje de Mujica, creyendo que le traería réditos políticos. Yo digo: ¿Qué nos está pasando a los uruguayos cuando asistimos al fenómeno de tener a un posible candidato presidencial cantinflesco? ¿Es que la degradación política del país nos ha llevado a una situación de tan profunda crisis en que ya los planteos insustanciales, huecos y muchas veces absurdos suenan como una melodía en los oídos de los desesperados uruguayos que vemos como nuestro país se degrada?"

"
De acuerdo con Jauri: no sé si Astori está a tiempo de revertir eso, pero debería intentarlo. Sería bueno que si sus asesores leen esta columna y estos comentarios se los hicieran llegar a Danilo. Veo similitudes entre Mujica y Chico Tazo, pero no son lo mismo: Chico Tazo ERA MUCHO MÁS COHERENTE". (Chico Tazo era el seudónimo del ruralista y demagogo Benito Nardone que hizo su campaña política desde Radio Rural hablando como los habitantes del interior profundo y advirtiendo sobre los peligros del comunismo, hasta el de "chapa quince". Este era en realidad el batllismo de la lista 15 del Partido Colorado, pero no el batllismo histórico sino el "luisista" es decir el promovido por don Luis Batlle Berres, sobrino de don José Batlle y Ordóñez, nieto del Gral Lorenzo Batlle, presidente en el Siglo XIX y padre de don Jorge Batlle, presidente en el Siglo XXI.)