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Palabras indigestas


Luego que Mirtha Legrand contara en su programa que durante la última dictadura militar de su país sufrió el secuestro de dos familiares, el jefe de gabinete Aníbal Fernández replicó con dureza. "No la veo preocupada por lo que estaba sucediendo, porque los archivos la muestran de otra manera", dijo.

"La familiaridad con la que hablaba de los peores como Videla y todos estos siniestros personajes del mal llamado Proceso de Reorganización Nacional, eran prácticamente familiares para ella. Y después vemos fotos de ella con Astiz y con Massera y que de golpe y porrazo se acordó de este tema, si es que fuera cierto; se nota una profunda utilización del tema", señaló Fernández.

Llama la atención que don Fernández ignore las fotos que circulan profusamente y que certifican que su patrón -el ex presidente y actual primer caballero- también cenó, almorzó y mantuvo risueños encuentros con gorilas de esos tiempos difíciles... El que esté libre de pecado, arroje la primera piedra. La controversia radica en que la Legrand no parece comulgar mucho con el matrimonio que habita la quinta presidencial de Olivos, y entonces hay que largarle los perros para que tenga y guarde.

Los años pasan, y Legrand es una señora grande que desde hace por lo menos setenta se mantiene en ese limbo que algunos gustan llamar "la farándula". Único testigo vivo -digo, en actividad- de la época de los teléfonos blancos; actriz discutible, pero por cierto la única a la que puede llamarse "diva" en un sentido de estricta justicia, seguramente será recordada como un ícono del espectáculo rioplatense dentro de algunas décadas.

Menos probable será que en ese recuerdo a la protagonista de "Los martes orquídeas", "La doctora quiere tangos" o "La patota" alguien memorice también
la olvidable figura de Fernández, el bigotoso mastín de los pingüinos cuyo único mérito es la obsecuencia con los que pagan su sueldo desde el bolsillo de todos los argentinos.

A la Chiqui, -que es la diva, la Legrand o la viuda Tinayre- no le paga su sueldo el pueblo y se le pueden perdonar sus recuerdos o sus olvidos, porque es una figura del entretenimiento, del dolce far niente: no tiene la misma responsabilidad que los actores políticos cuya función no es entretener, sino hacer y sin robar, además.

No me gusta la señora como actriz, por cierto. No comparto muchas de sus apreciaciones, tampoco. Hasta a veces diría que me rompe un poquitín los quinotos. Pero me parece respetable una mujer de casi nueve décadas que renueva su vigencia cada día y dentro de su futilidad es todo un personaje que recuerda otros buenos tiempos, aquellos en los que Argentina hacía cine para el mundo, a veces bueno y a veces olvidable, pero era toda una industria floreciente.

Si sobrevivió a Perón, a la Junta Libertadora, a los golpes cívicos y militares, a Perón de nuevo y a la atosigada Isabelita de manos dadas a Lopecito, a los presidentes de la restauración democrática que desembocan en esta señora gesticulante y declamatoria que se sienta en el sillón de Rivadavia... seguro que tiene cuerda para mucho más.

Fernández: ¡Vaya a la cucha! Seguimos almorzando con la señora Mirtha Legrand de Tinayre.

Ségregation à la française


Después que el martes pasado Francia saliera humillada de la Copa del Mundo sin ganar un partido y entre escenas de egoísmo, indiferencia e indisciplina, la prensa francesa se parapetó detrás de la bandera de la "humillación" y la "vergüenza" de sus futbolistas. No hubo llamados a refundar el estilo de entrenamiento o la forma de jugar, porque los gritos en la prensa "especializada" eran para reclamar una "reestructura del método de seleccionar los jugadores que representan el orgueil bleu."

Pero casi unánimemente las crónicas parisinas y no parisinas que leí se centraban en la falta de patriotismo, la ausencia de valores compartidos y el desconocimiento de lo que es el honor nacional francés achacado a una enorme mayoría de los jugadores seleccionados que son negros, mestizos, nacidos en las colonias y ex colonias o descendientes de inmigrantes.

La crónica más abominable que leí fue la del filósofo (¿?) Alain Finkielkraut, quien criticó la "ausencia de asimilación francesa" y dijo que los jugadores de Francia "no son un equipo sino una banda de matones que sólo conocen los valores de los guetos suburbanos y que ni siquiera entonan una estrofa de La Marsellesa"

Peor fue leer los comentarios de la clase política que empezaron hablando de valores como el patriotismo para terminar desbarrancándose para el lado de la raza, la inmigración, los valores religiosos y completar su strip-tease racista diciendo que son "una basura de inadaptados con kebab en la cabeza en lugar de cerebro".

¡Esa frase rompe el hígado! Y debe ser un deleite para el racista Jean Marie Le Pen, el único político prominente francés que cuando su selección ganó la copa del Mundo de 1998 declaró que "sintió ganas de vomitar cuando vio la imagen de un argelino proyectada a lo grande en el Arco del Triunfo", en obvia alusión a Zinedine Zidane.

La tendencia a mirar el fiasco futbolístico desde un punto de vista etnicista es más vergonzosa que la novela entre Domenech y sus seleccionados. Que el propio presidente Nicolás Sarkozy se sumara al debate sobre la identidad nacional y advirtiera sobre la pérdida de los valores democráticos y republicanos en el equipo que representa a Francia es casi una plataforma de relanzamiento para el Frente Nacional de Jean Marie Le Pen. La sociedad francesa está confundida y se ahoga en el vómito racista de sus líderes.
En 1998 cuando su selección levantó la Copa del Mundo la misma prensa se congratulaba de mostrar al mundo una Francia multiétnica de negros, blancos y árabes que en sí mismo era el símbolo de una nación que respeta la diversidad.
Hoy es común que las crónicas señalen al "senegalés Patrice Evra", al "negro Nicolás Anelka", o que recuerden que Frank Ribery se convirtió al Islam porque decidió casarse con la hija de una pareja de inmigrantes argelinos.
De los 23 seleccionados, 13 son negros y sólo dos de ellos nacieron en suelo francés. Pero todos son ciudadanos franceses, con los mismos derechos republicanos que cualquier parisino o bearnés o un buen hijo de la Bretaña. Son hijos de esos inmigrantes provenientes de las colonias que durante siglos alimentaron la codicia y la fastuosidad versallesca de los que explotaron a media África y buena parte del globo para levantar a una Francia para la que hoy, los valores sagrados de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" no son más que un falso eslogan.

Jugarán bien, mal o regular al fútbol; pero son franceses aunque no ganen o aunque les duela a los racistas de turno.

Creo que en el fondo su dolor es haber sido eliminados en una justa deportiva por orientales bien sudamericanos, por mexicanos con nombres aborígenes como Cuauhtémoc ¡y lo peor! por sudafricanos, que desde el más oprobioso y segregacionista apartheid levantaron una verdadera nación multiétnica y multirracial.

Tocando em frente

Cada qual carrega a sua história
e o dom de ser capaz, de ser feliz!


Dona Ivone Lara y María Rita: Enredo do meu samba

Magia y sueño: poesía del pueblo en Jards Macalé


Jards Anet da Silva (Río de Janeiro, 3 de marzo de 1943), más conocido como Jards Macalé, es un actor, cantante y compositor brasileiro.

Nació en el barrio de Tijuca al pie del Morro da Formiga y rodeado de música: en el morro con sus batuques en casa de sus vecinos Vicente Celestino y Gilda de Abreu; en su casa, en los afoxés, las valsas y las modinhas tocadas al piano por la madre, doña Lígia -que también cantaba- y en el acordeón por el padre. El coro familiar tenía a Roberto (el hermano menor) y a Jards. En la radio, Orlando Silva, Marlene, o Emilinha Borba.

Aún niño pero ya casi un adolescente se mudó para Ipanema, donde recibió el apodo de "Macalé" -era el nombre del peor jugador del equipo del Botafogo de la epoca- Adolescente, formó su primer grupo musical, el dúo "Dos en el Balance"; vino después el Conjunto Fantasia de Chico, de jazz y samba-canción. Estudió piano y orquestación con Guerra Paez, violoncelo con Peter Dauelsberg, guitarra con Toríbio Santos y Jodacil Damasceno y análisis musical con Ester Scliar.

Comenzó su carrera profesional en 1965, como guitarrista en el Grupo Opinión. Hizo asimismo la dirección musical de los primeros espectáculos de Maria Bethânia. Tuvo composiciones suyas grabadas por Elizete Cardoso y Nara Leão. Con Gal Costa, Paulinho da Viola y José Carlos Capinam, creó la agencia Tropicarte, para administrar los propios espectáculos.

En 1969 participó del 4.º Festival Internacional de la Canción presentando la canción Gotham City, y lanzó su primer disco, "Sólo Muerto". Trabajó con Gal Costa en el disco Le-Gal y en el show Mi nombre es Gal. En 1971 viajó para Londres a invitación de Caetano Veloso, con quien tocó y grabó. El mismo año, de vuelta al Brasil, lanza su primer LP, Jards Macalé. En 1974, lanzó el LP Aprender a Nadar.

Participó como actor y compositor de la banda sonora de las películas El Amuleto de Ogum y Tienda de los Milagros, de Nelson Pereira dos Santos. También compuso para las bandas sonoras de Macunaíma de Joaquim Pedro de Andrade, El Dragón de la Maldad contra el Santo Guerrero, de Glauber Rocha, La Reina Diabla, de Antônio Carlos Fontoura, Aparta, malandro!, de Hugo Carvana, y Getúlio Vargas, documental de Ana Carolina. Compuso también bandas sonoras para teatro.

En 1976, acompañó a Moreira da Silva en el samba de breque Quita los lentes y recoge al hombre.

Macalé es autor de canciones como Vapor Barato, Ángel Exterminador, Apenas Secreto, Movimiento de los Barcos, Calle de Real Grandeza, Alteza, Hotel de las Estrellas, Poema de la Rosa. Tuvo como compañeros de composición a Capinam, Wally Salomão, Torquato Neto, Naná Vasconcelos, Xico Chaves, Jorge Mautner, Glauber Rocha, Abel Silva, Vinícius de Moraes, Fausto Nilo. Entre los intérpretes de sus canciones están Gal Costa ("Hotel de las Estrellas" y "Vapor barato"), Maria Bethânia ("Ángel exterminador" y "Movimiento de los barcos"), Clara Nunes ("El más que perfecto"), Camisa de Vênus ("Gotham City") y Rappa ("Vapor Barato"), entre otros.

Aunque haya actuado también junto a Gilberto Gil y Caetano Veloso, rompió con ellos por considerar que el tropicalismo había sido cooptado por la industria cultural, perdiendo su independencia.

Sus discos

  • Sólo Muerto (compacto de 1970)
  • Jards Macalé* (1972)
  • Banquete de los Mendigos (LP doble), en homenaje al 25º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Grabado en vivo, con varios artistas (1973);
  • Aprender a nadar (1974)
  • Contrastes (1977)
  • Cuatro Batutas y un Coringa (1984)
  • Río Sin Tom/ Blue Sued Shows (1987)
  • Let's play that (1994)
  • Lo que yo hago es música (1998)
  • Macalé Canta Moreira (2001), además del single
  • Participó de los songbooks de Ary Barroso, Noel Rosa y Tom Jobim.
  • Amor, Orden & Progreso (2003)
  • Real Grandeza conteniendo exclusivamente canciones de su parceria con Waly Salomão: y con la participación de Maria Bethânia, Adriana Calcanhotto y Luiz Melodía, entre otros artistas. (2005)
  • Pedid Bis, cantando canciones de Ismael Silva al lado de Dalva Torres.

De muito usada a faca já não corta...

Francisco -Chico- Buarque de Hollanda (Río de Janeiro, 19 de junio de 1944) es un poeta, músico, compositor, dramaturgo y novelista brasileño.

Se le conoce principalmente por sus canciones de refinada armonía, deudoras en parte de Antonio Carlos Jobim, y por sus letras, que oscilan entre una temática de carácter intimista, hasta cuestiones como la situación cultural, económica y social de Brasil. A lo largo de su vida ha ido alternando su carrera musical con la de novelista y dramaturgo. Su último libro, Budapeste (2005), fue muy aclamado y ganó el importante Prêmio Jabuti.


Chico Buarque, en concierto.

Nació en el seno de una familia intelectual y privilegiada. Su padre, Sérgio Buarque de Hollanda, era un conocido historiador y sociólogo. Chico fue un niño estudioso, con un interés precoz en la música y la escritura. Desde temprano le impresionó la música, sobre todo la bossa nova y en especial el trabajo de João Gilberto.

Se casó con la actriz teatral y cinematográfica -hoy también televisiva- Marieta Severo, con quien tiene tres hijas -Sílvia, Helena y Luíza-

El debut público de Buarque como músico y compositor ocurrió en 1964 y pronto se hizo una reputación a través de su participación en festivales musicales y programas de televisión. Su primer álbum, "Chico Buarque", mostraba el trabajo por venir con sambas pegadizas caracterizadas por juegos de palabras creativos y un trasfondo de nostalgia trágica. Su cada vez mayor actividad política contra la dictadura militar de Brasil le valió ser arrestado en 1968 y lo movió al exilio a Italia en 1969. Chico Buarque regresó a Brasil en 1970, donde empleó su fama y habilidad para escribir canciones como protesta contra la dictadura. En esta época su sencillo de protesta (ligeramente disimulada) "A pesar de você" pasó desapercibido de alguna manera por los censores militares y se convirtió en el himno del movimiento democrático. Después de vender 100.000 copias, el sencillo fue finalmente censurado y todas las copias fueron retiradas del mercado. A pesar de la censura, canciones como "Samba de Orly" (1970), "Acorda amor" y "Cálice" (1974), y "Vai passar" (1983) hicieron patente la continua oposición al régimen de Chico.

Durante los años setenta y ochenta, Chico colaboró con cineastas, dramaturgos y músicos en trabajos que protestaban contra la dictadura.

En el año del golpe militar de Brasil, 1974, Chico escribió sobre la situación y evitó la censura al usar analogías crípticas y juegos de palabras. Por ejemplo, en la canción "Cálice" juega con las palabras portuguesas para "cállese" ( cale-se) y "cáliz" (cálice) para cantar sobre la opresión militar bajo la apariencia de un relato carnavalesco con aire bíblico. Aunque bien es cierto que sus letras también abordan temas de carácter más personal, con un encanto sutil y en un contexto musical hondo y refinado. Silvio Rodriguez le nombra en su canción "Quién fuera". En 1998, la escuela de samba de Mangueira ganó el primer lugar del carnaval carioca con un tema de homenaje a Chico Buarque.

En octubre de 1997 estuve ahí, extasiado


"Milva, una diva para Astor Piazzolla"

con la actriz y cantante acompañada por el quinteto del bandoneonista Daniel Binelli (Sergio Balderramano, en piano; Pablo Saraví, en violín; Enrique Guerra, en contrabajo, y Martín Vázquez, en guitarra eléctrica)

Obras de Daniel Binelli y Astor Piazzolla. En Parque Centenario.

Hay oyentes que están convencidos de que el histrionismo le viene bien a la canción popular. Y se entusiasman y lanzan ditirambos a granel cuando un cantante exhibe los mecanismos de su vena actoral. Otros creemos que las canciones -cuando están inspiradas- contienen su propia elocuencia. Entonces no haría falta más que la garganta como el mejor vehículo para transmitir toda su fuerza interior y emocionar a un auditorio. Si así no fuera, cantantes que sacuden a multitudes como Silvio Rodríguez o Chico Buarque, serían un total fracaso.

La italiana Maria Ilva Biolcati, es decir, Milva, ha elegido el histrionismo para expresar las canciones. En este caso las más populares y masificables de Astor Piazzolla que, evidentemente, son lo menos inspirado del genio de "Adiós Nonino". Precisamente "Balada para un loco" que Milva ha adoptado como su caballito de batalla, "Che tango, che" y si se quiere "Balada para mi muerte" ,son canciones que tientan inexorablemente a aquellos cantantes de vena histriónica. No apuntaba en cambio a los golpes de efecto el sólido quinteto presidido por el bandoneonista Daniel Binelli, que la acompañó aquí como antes en el Piccolo Teatro di Milano y en el Teatro d´Europa, en Italia. Una buena cantidad de gente se dio cita como una estimulante presencia ciudadana en esta heroica gesta cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Noche en Parque Centenario

La noche destemplada no les impidió de oír - y sobre todo ver- a la famosa actriz de roja cabellera que canta a Piazzolla. Tras la precipitada versión de "La muerte del ángel", uno de los más espléndidos arrebatos de Piazzolla a cargo del quinteto, emergió Milva, toda de negro -con generoso escote y su larga cabellera suelta en llamaradas- para acometer con alguna repentina sonrisa la elegíaca "Balada para mi muerte".

Allí, como luego en "Los pájaros perdidos", "Balada para un loco" (que repitió al final), "Vamos, Nina", "Renaceré" y "Che tango, che", toda de negro o toda de rojo, calzada o descalza, asumiendo con soltura el idioma español o cantando en su lengua, Milva desató su fuego latino mientras recorrió el escenario de punta a punta, blandió a piacere manos y brazos, sentóse en la tarima del bandoneonista toda arqueada, o se instaló detrás del piano meneando la cabeza al compás. Su buena voz de contralto dramática -tentada de crispaciones y blandiendo un poderoso vibrato- se mostró respetuosa de las líneas melódicas pergeñadas por Astor.

El quinteto de Binelli alternó con un candombe del bandoneonista, de originales acentos, más otra vibrante obra suya dedicada "A los que se fueron", así como a temas instrumentales de Piazzolla que el grupo asumió con bastante garra y notable musicalidad. Los fieles oyentes aplaudieron a rabiar los arranques más notorios de Milva en la noche porteña.

La plus belle pour aller dancer!

Sylvie Vartan (nacida el 15 de agosto de 1944) es una actriz y cantante francesa, de música pop, de origen búlgaro y armenio.

A la edad de 21 años -en 1965- contrajo nupcias con el cantante francés de rock Johnny Hallyday. Juntos tuvieron un hijo, David Hallyday, que siguiendo la tradición familiar también se ha hecho cantante. Johnny Hallyday y Sylvie Vartan fueron la "pareja de moda" de su generación en Francia, atrayendo constantemente la atención de la prensa rosa. Johnny y Sylvie se divorciaron en 1980. Ella luego se volvió a casar; esta vez con el empresario discográfico americano Tony Scotti.

En el año 2005 Vartan fue nombrada embajadora de buena voluntad de la Organización Mundial de la Salud.

Sus mayores éxitos como cantante los ha obtenido por medio de las canciones "Pas d'essence", "Comme un garçon", "J’ai un problème, je crois bien que je t’aime", "La plus belle pour aller danser" e "Irrésistiblement". Es importante notar que Sylvie, reconocida por ser una buena lingüista, ha hecho un repertorio de sus canciones en varias lenguas. Por ejemplo, su versión italiana de "Irresistiblement", titulada "Irresistibilmente" fue un gran éxito cuando la cantó por la televisión Italiana en los años 70.

En Francia sigue siendo la artista femenina de su generación que más éxito tiene cuando edita un disco o va de gira. Su último concierto fue en el Palacio de Congresos de Paris en septiembre/octubre del 2007 y su último CD salió en junio de 2009.


Lilli Palmer


Su verdadero nombre era Lilli-Marie Peiser, y nació en la actual Poznań, Polonia, en aquel momento Possen y perteneciente a Prusia. Su nombre artístico, Palmer, era el de una actriz inglesa que ella admiraba. Sus padres eran Alfred Peiser, un cirujano alemán judío, y Rose Lissman, una actriz teatral austriaca y judía. Cuando Lilli tenía cuatro años de edad, su familia se mudó a Berlín-Charlottenburg. Estudió arte dramático en Berlín antes de trasladarse a París en 1933 tras la llegada de los nazis al poder. Mientras actuaba en cabarets, llamó la atención de cazatalentos británicos que le ofrecieron un contrato para Gaumont Film Company. Debutó en el cine con el film Crime Unlimited (1935), y en la siguiente década se dedicó a la actuación en el cine británico.

En 1943 se casó con el actor Rex Harrison, trasladándose con él a Hollywood en 1945. Firmó un contrato con Warner Brothers y actuó en varias películas, destacando Cloak and Dagger (1946) y Cuerpo y alma (1947). Así mismo trabajó de modo periódico en obras de teatro, al igual que presentando su propia serie televisiva en 1951. Harrison y Palmer actuaron juntos en el éxito de Broadway Bell, Book and Candle en los primeros años cincuenta, y después en la versión filmada de la obra teatral de Jan de Hartog The Fourposter (1952) Harrison y Palmer se divorciaron en 1956. Durante su matrimonio Harrison tuvo varias aventuras amorosas, incluyendo una con la actriz Carole Landis, la cual se suicidó en 1948 como consecuencia de su relación con el actor. Palmer y Harrison tuvieron un hijo, el escritor Carey Harrison, nacido en 1944.

Palmer volvió a Alemania en 1954, donde trabajó para el cine y la televisión, a la vez que seguía actuando para producciones de Estados Unidos y otros lugares. Junto a William Holden intervino en un film de espionaje, The Counterfeit Traitor (1962), y con Robert Taylor actuó en una película basada en hechos reales de la Segunda Guerra Mundial, Miracle of the White Stallions (1963)), de Walt Disney. Para la pequeña pantalla fue en 1974 Manouche Roget, en la serie The Zoo Gang, sobre un grupo de antiguos combatientes de la Segunda Guerra Mundial, interpretados por Brian Keith, Sir John Mills, y Barry Morse.

Su segunda boda tuvo lugar en 1958 con el actor argentino Carlos Thompson. Este matrimonio duró hasta el fallecimiento de la actriz en Los Ángeles, California, en 1986, a causa de un cáncer. Lilli Palmer fue enterrada en el Cementerio Forest Lawn Memorial Park, en Glendale (California)

Escritora de talento, publicó sus memorias en 1975 bajo el título de Change Lobsters and Dance, además de una novela, The Red Raven, en 1978. Por su actividad televisiva, Palmer recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en el 7013 de Hollywood Boulevard. Además, fue galardonada con la Gran Cruz al Mérito de la República Federal Alemana.

Oración por Marilyn Monroe


Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de
Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los
9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta
el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo -de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.

Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.

Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y
archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: Wrong Number
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡Contesta Tú al teléfono!

ERNESTO CARDENAL

Slapstick



Los Tres Chiflados (The Three Stooges) se llamaba un grupo cómico estadounidense, activo entre 1922 y 1971. El conjunto conoció varias formaciones, y sus integrantes más festejados son mejor conocidos por sus apodos que por sus nombres: Moe, Larry y Curly (Curley en algunas de las presentaciones de sus cortos), Shemp, Joe y Curly Joe. Se hicieron famosos por sus cortometrajes, donde cultivaron una comicidad basada en la violencia física y en el juego verbal. Este género se conoce bajo el nombre inglés de slapstick.
Protagonizaron 190 cortos de unos 16 minutos cada uno para la empresa Columbia Pictures entre 1934 y 1958 los que luego del cine pasaron a la televisión, medio que los hizo conocer a las nuevas generaciones. Los Tres Chiflados siguen manteniendo en muchos países una inmensa popularidad.
La larga permanencia del trío en actividad (cuarenta y nueve años) se debió no solamente a su popularidad fundamentada en su humor agresivo y verbal, sino en el lamentable hecho de que por disposiciones contractuales, Los Tres Chiflados no fueron jamás propietarios de su obra sino meros empleados a tanto por semana. Esta circunstancia los obligó a actuar incansablemente hasta que las enfermedades, la vejez o la muerte los alcanzó.

Los Tres Chiflados comenzaron con las ambiciones artísticas de dos jóvenes hermanos judíos nacidos en Brooklyn, Nueva York. Se llamaban Samuel y Harry Moses Horwitz y estudiaban plomería (Samuel) y electricidad (Harry) en la Escuela de Artes y Oficios Barón de Hirsch de Nueva York.
Pero el verdadero amor de los Horwitz era el teatro. En 1909, Harry consiguió ingresar en el mundo del cine, siendo contratado como recadero para los actores durante las filmaciones en los estudios de la empresa productora Vitagraph. Su insistencia para que lo dejasen actuar le permitió comenzar a aparecer como extra en películas comerciales, junto a grandes artistas del cine mudo de la época: John Bunny, Walter Johnson, Flora Finch, Herbert Rawlinson y Earl William.
En ese mismo año, Harry conoció a un jovencito llamado Ted Healy. Este estaba también interesado en ser comediante y luego de hacerse amigo de Horwitz, buscaron trabajo juntos. Tres años más tarde fueron contratados para participar en el acto de danza acuática de Annette Kellerman como "bailarinas". Trabajaron en ello todo el verano de 1912.
El hermano de Harry, Samuel, decidió seguir sus pasos y entre los dos, intentar ingresar al mundo del espectáculo al menos como aficionados. Los dos hermanos comenzaron a hacer actos de vodevil no profesionales, tomando los seudónimos que los harían célebres: Harry Moses pasó a llamarse Moe y Samuel se hizo llamar Shemp. El apodo de este último proviene de que su madre, con fuerte acento europeo, pronunciaba "Shemp" cuando intentaba llamarlo "Sam".
En 1922, cuando Shemp tenía 27 años y su hermano 25, se reencontraron por casualidad con Ted Healy, a quien no habían visto durante años. Healy ya había logrado lo que los hermanos Horwitz deseaban: ser un cómico profesional. En aquellos tiempos trabajaba en un teatro de Brooklyn protagonizando un vodevil. Como Ted tenía papeles vacíos en su acto, propuso a Shemp y Moe que se unieran a su compañía, sugerencia que aceptaron de inmediato. El éxito fue tal que Healy rebautizó a su número llamándolo Ted Healy y sus Caballeros Sureños (Ted Healy and his Southern Gentlemen) Poco tiempo después volvió a cambiar el nombre del grupo a Ted Healy y sus Chiflados (Ted Healy and his Stooges), cuando Shemp y Moe comenzaron a cobrar protagonismo. A estas alturas, los dos actores principiantes anglicanizaron sus apellidos de Horwitz a Howard, y a partir de entonces siempre se los conoció como Shemp y Moe Howard. Como se ve, también había nacido el nombre del grupo, con el sustantivo Stooges ("peleles", que en el mundo hispano se tradujo como "chiflados". Healy y sus Chiflados trabajaron juntos por más de diez años.
Tras un corto período fuera del negocio del espectáculo, Moe regresó con Ted Healy y su propio hermano Shemp, a tiempo para presenciar, en 1925, la llegada de un nuevo integrante: otro joven judío llamado Louis Feinberg, que tomaría el nombre artístico de Larry Fine ("Larry")
Además de trabajar en el vodevil, Healy y sus Chiflados consiguieron ingresar al cine con la comedia de 1930 "Sopa para los locos" (Soup to Nuts), de la 20th Century Fox. Poco después, Healy se retiró del vodevil llevándose consigo a Moe y Larry, pero Shemp decidió permanecer en el show. A partir de allí, Shemp Howard protagonizó incontables comedias en teatro y cine, fue secundario en numerosas series y fue contratado por la RKO, la MGM y Monogram Pictures.

La llegada de Curly
Healy, Moe y Larry, entretanto, protagonizaron doce películas para la MGM (ocho en 1933 y cuatro más en 1934) Sin embargo, Healy y sus Chiflados echaban en falta el talento de Shemp. En vista de ello, Moe propuso a Ted incorporar al acto al menor de los hermanos Howard, Jerome Lester Horwitz, a quien todos apodaban "Babe". Babe tenía 31 años y lucía un largo cabello castaño y rizado y un enorme bigote. Cuando Healy lo vio por primera vez, le sugirió que su futuro papel podía beneficiarse de una buena afeitada a lo que Babe accedió, eliminando el bigote y rapándose la cabeza al cero. Así nació el personaje de Curly (es decir "Ricitos" apodo con que la posteridad lo recordaría para siempre.
La primera integración del trío, con Moe, Larry y Curly fue vista por primera vez en el cortometraje musical "Woman Haters" de 1934, conocida en Latinoamérica como "Los odiamujeres". Durante doce años esta fue la formación que en opinión de la mayoría de los aficionados al grupo produjo las mejores obras de este, con libretos más sólidos y situaciones más hilarantes. Sin embargo, a partir de 1940, cuando comenzara a manifestarse como un obstáculo la vida rumbosa y el alcoholismo de Curly, los estudios Columbia comenzaron a realizar remakes o segundas (y hasta terceras) versiones de cortos anteriores, tomando prestadas tomas o escenarios previamente usados, e incluso haciendo aparecer en pantalla a intérpretes secundarios ya fallecidos.
Entre 1941 y 1945 Los Tres Chiflados, como otros tantos artistas de Hollywood, se sumaron al esfuerzo de guerra y a las películas de tono propagandístico durante la Segunda Guerra Mundial. Testimonio de ello son cortos como They Stooge to Conga (1943), e incluso, la curiosa You Nazty Spy (1940, donde aparece la primera parodia hollywoodense de Adolf Hitler, interpretada por Moe, anterior en varios meses El gran dictador de Charlie Chaplin, e incluso a la entrada de los Estados Unidos en el conflicto)
En 1946, durante la filmación de uno de los cortos, Curly sufrió un ataque de hemiplejia que forzó su reemplazo por su hermano Shemp, quien había actuado también tanto para Columbia, a veces en solitario y otras acompañando a cómicos hoy casi olvidados como Andy Clyde, como para la Metro-Goldwyn-Mayer, donde fue actor secundario de Abbott y Costello. Curly fallecería en 1952.
Entre 1947 y 1955, e incluso más, como se verá, Shemp actuó junto a Moe y Larry en varios cortos más, brillando con luz propia y aportando su experiencia actoral y sus amplias dotes de comediante. En 1953 el grupo filmó algunos cortos en tres dimensiones, como Pardon my Backfire y Spooks, presentados con una gran publicidad.
Sin embargo los estudios Columbia llevaron casi hasta el hartazgo los remakes de versiones anteriores durante este periodo. La sorpresiva muerte de Shemp en 1955, no detuvo esta tendencia, sino que incluso provocó situaciones grotescas, ya que la muerte del actor totalmente inesperada y que amenazaba poner punto final al trío, no fue aceptada fácilmente ni por los sobrevivientes de éste ni por la empresa. En varios cortos del año 1955 y 1956, el actor secundario Joe Palma encarnó una versión de Shemp muy poco convincente, escondiendo el rostro de la cámara o desapareciendo inexplicable o sorpresivamente de la acción, ya de por si muy resentida a causa de la debilidad de los libretos y del montaje de las propias versiones.
El talento de los Tres Chiflados fue utilizado por aquella época de la Guerra Fría también en películas donde se caracterizaba en forma bastante basta a personajes de "potencias extranjeras", como el que encarnó Gene Roth en "Dunked in the Deep (1949) y su remake "Commotion in the Ocean" (1956), donde sus rasgos representaban con muy poco disimulo a los del líder soviético Iosif Stalin.
En 1956, Joe Besser, ex actor de Metro-Goldwyn-Mayer, que también había aparecido incluso junto a Shemp en filmes de Abbott y Costello, fue el tercer integrante que mantuvo al trío en actividad hasta el cierre del departamento de cortos "Short subjects" de Columbia en 1958. Los libretos fueron en este periodo aun más flojos, sin contar algún ocasional remake, lo que unido al humor excesivamente blanco e ingenuo de Besser, hizo que las películas del trío fueran de una notoria medianía.
En la década de 1960, Curly Joe DeRita sustituyó a Joe Besser en varios largometrajes donde los Tres Chiflados aparecieron, al mismo tiempo en que se producía una serie de dibujos animados con sus caracteres. Finalmente, la mala salud de Larry terminó este ciclo en 1972, cuando tanto él como Moe aparecían ante las cámaras notoriamente envejecidos, lo que resultaba poco gracioso para sus seguidores.
A pesar de no haber contado nunca con el respaldo de la crítica más académica, los Tres Chiflados fueron y son inmensamente populares en muchos países del mundo, donde su humor no ha envejecido y donde aun se disfruta de su comicidad.
El público latinoamericano en particular conoció al trío a través de las versiones con doblaje al español realizadas en México hacia 1961, que son las que han venido siendo exhibidas desde entonces en varios canales de televisión (abierta y para abonados) de la región. Actualmente en la Argentina, se ve por el canal de cable de Claxson, Retro, para toda Latinoamérica.
Junto a los Tres Chiflados actuaron algunos cómicos de segunda fila que habían conocido mejores épocas, como Bud Jamison y Chester Conklin (que habían actuado junto a Charlie Chaplin años antes), Snub Pollard (que lo había hecho junto a Harold Lloyd), Walter Long (actor secundario en El nacimiento de una nación de David Wark Griffith; y presente en varias de Laurel y Hardy), Vernon Dent (quien fuera del grupo de Mack Sennett y actuara con Harry Langdon) así como otros que con ellos se iniciaron, como Lucille Ball, Christine McIntyre (la rubia casi omnipresente en la era de Shemp), Emil Sitka y Gene Roth, y otros actores que incluso habían representado papeles "de carácter" en el cine no cómico como Symona Boniface y Gino Corrado (quien es claramente reconocible en Ciudadano Kane, de Orson Welles)

El último en formar parte de los chiflados, Emil Sitka, fue asimismo el último en dejar este mundo. Curly Joe participó en una serie llamada "Los Nuevos Tres Chiflados", pero sus apariciones fueron algo escasas y su éxito no se comparaba al obtenido por los primeros largometrajes del trío.
En 1975 murieron Larry y Moe en los meses de enero y mayo respectivamente. Este último había participado de giras y hecho apariciones hasta poco antes de su deterioro físico y de su consiguiente fallecimiento. Larry en cambio ya había sufrido ataques y se encontraba recluido en un asilo desde hacía unos cuantos meses. Joe Besser moriría trece años más tarde, en 1988, Joe De Rita en 1993, y Emil Sitka en enero de 1998.


Los efectos de sonido
El uso de efectos de sonido representó un ingrediente importante para complementar las carencias y los espacios en blanco dejados por una era en la que los efectos especiales dejaban mucho que desear. Un buen ejemplo sería cuando Moe golpea con un martillo a sus compañeros chiflados, algo que se conseguía al impactar esta herramienta contra un objeto macizo o rígido, dando a entender al espectador que los personajes eran cabezaduras o, en muchos casos incluso, huecos de cerebro. Los tambores se usaban para ocasionar el sonido producido ante el golpe ficticio a las zonas bajas del cuerpo, y el violín hacía lo propio para representar al típico piquete de ojos. Cuando determinadas extremidades como los dedos de las manos o de los pies, o la misma nariz eran mordidas, pellizcadas o presionadas, un ruido parecido al ocasionado tras partir una nuez acompañaba de fondo.
De alguna manera, el ingenioso uso de estos efectos de audio fue lo que propició en gran medida el éxito del espectáculo, ya que el prescindir de ellos podría haber desembocado en algo monótono y prejuzgado de violento.
La fama que alcanzó el trío que se lució por primera vez con el emblemático Ted Healy allá por el año 1930, y que tuvo su mejor época en las décadas de 1940 y 1950, no sólo marcó un antes y un después en el cine clásico y en la comedia épica, sino que supuso un fuerte impacto que no conoció ni conoce de tiempos ni de modas, ni mucho menos de humor y entretenimiento de primera clase. Los Tres Chiflados originalmente compuestos por Shemp, Larry y Moe, tuvieron en su haber a siete talentosos comediantes que contribuyeron con un estilo especial y característico que supo llamar la atención de un espectador que recibió de una forma simple pero innovadora, lo mejor de la comedia jocosa, atrevida y violenta.
Para muchos seguidores, Curly fue el más infantil y natural de todos los chiflados que actuaron junto a Larry Fine y a Moe Howard. No obstante, Shemp fue un gran favorito del público, y prueba de ello es el rating del que gozó la serie mientras realizaba sus apariciones en escena, tanto antes como después de la aparición de su hermano Curly. Poco antes de la muerte de éste último, Shemp recibió ofertas para regresar a la pantalla y así evitar el decline del programa. Lo cierto es que pese a su reaparición escénica no tardaría mucho en abandonar su papel cuando la muerte le sorprendió en 1958.
Joe Besser supondría una salida a flote en medio de una crisis que no pudo ponerle fin a las pretensiones de Moe y sus colaboradores. Junto a él, los chiflados volvieron a reiterar antiguos episodios así como numerosas tomas en las que Joe ocupaba el lugar que anteriormente habían tenido Curly y Shemp. Por otra parte la llegada de los últimos dos actores, Curly Joe y Emil Sitka, no pudo menos que acompañar el cierre de una emisión televisiva y cinematográfica protagonizada por los ya envejecidos y limitados Larry y Moe.
Pese al fin de los chiflados el programa sigue siendo emitido en numerosos países alrededor del mundo y en un sinfín de lenguas y culturas. En este sentido, el éxito ha sobrevivido a sus máximos responsables y ha provocado una vasta cantidad de alusiones en películas y series de televisión a lo largo de los años. En 1985 se rodó un largometraje llamado Stoogemania, aunque no consiguió el seguimiento esperado. Años más tarde tuvo lugar una multitud de homenajes a la memoria de los Chiflados, y hasta una recopilación de los mejores momentos del show y de sus protagonistas, con un análisis pormenorizado de la vida de cada uno de ellos.

Anécdotas
Moses Horwitz, más conocido como Moe Howard, era quizás el más astuto del grupo. Contrariamente a su hermano Shemp Howard y a su amigo de escena, Larry Fine, era dedicado al orden, al negocio y a las relaciones públicas. Siendo uno de los hijos menores de Jessup Horwitz y de su señora esposa Jenny, Moe era el protegido de su madre y el dolor de cabeza de su padre. Como bien comenta en la siguiente cita, el actor seguiría los pasos de sus dos hermanos mayores, Irving y Jack:

"Después de tres hermanos, yo tenía que ser una niña...de todas formas mi madre siempre decía que era un bebé precioso, y que acabaría por ser el más inteligente".

Luego, habla de su hermano Samuel (Shemp) y lo describe como "un llorón", inquieto, haragán y revoltoso. A la hora de trabajar, siempre sufría de alguna convalecencia.
De forma novedosa, Moe diseñó su propio estilo de peinado para escapar del look afeminado que su madre le imponía, y que le era merecedor de burlas en el colegio. No menos llamativos eran los letreros que pegaba en su frente para que su hermano Curly memorizara el guión durante el rodaje. Shemp, por otra parte, era paranoico y reacio a conducir en coches o incluso a viajar en ellos.
Como último detalle, Moe portaba siempre un libro donde anotaba los golpes o accidentes que se registraban en cada episodio de la serie. Este hecho despertaba a menudo las quejas y chirridos de su madre, una mujer de carácter y personalidad fuerte e incapaz de aceptar la profesión de sus hijos.



Apodo Nombre real Nacimiento Fallecimiento Años como integrante
Moe Howard Harry Moses Horwitz 19/06/1897 04/05/1975 1922-1926, 1929-1971
Larry Fine Louis Feinberg 05/10/1902 24/01/1975 1925-1926, 1929-1971
Curly Howard Jerome Lester Horwitz 22/10/1903 18/01/1952 1934-1946
Shemp Howard Samuel Horwitz 04/03/1895 22/11/1955 1922-1925, 1929-1932, 1947-1955
Joe Besser Joe Besser 12/08/1907 01/03/1988 1955-1958
Curly Joe DeRita Joseph Wardell 12/07/1909 03/07/1993 1958-1971



La vida es difícil y no basta con ser gracioso


Gary Wayne Coleman (8 de febrero de 1968, Zion, Illinois, US - 28 de mayo de 2010, Provo, Utah, US) fue un actor estadounidense que obtuvo fama y reconocimiento en su niñez.

Nació con una enfermedad congénita del riñón que terminó causándole nefritis (una destrucción autoinmune del riñón), hecho que detuvo su crecimiento a una edad temprana llevándolo a desarrollar una estatura pequeña: 1,40 m (4' 8") lo que se convirtió en su característica más distintiva. Coleman tuvo dos trasplantes de riñón, uno en 1973 y otro en 1984, y requería diálisis constante.
Durante los ocho años de emisión del sitcom estadounidense Blanco y Negro (Different Strokes) ("Arnold", en Colombia, España y Uruguay), fue visto por millones de televidentes en todo el mundo de la década de los 80, siendo uno de los más vistos en la historia de la televisión; su personaje se caracterizaba por la famosa línea que era "¿De qué estás hablando, Willis?" o "Kimberly" según el caso de quien se tratase.("what'chu talkin' 'bout, Willis?") Gracias a esta fórmula que causaba simpatía, Coleman fue una figura popular, protagonizando algunos largometrajes y películas de televisión incluyendo On the Right Track, y The Kid With the Broken Halo. The Kid With the Broken Halo finalmente sirvió como la base para que Hanna-Barbera produjera la serie animada The Gary Coleman Show de 1982.
En el punto más alto de su fama con Blanco y Negro, Coleman ganaba U$S 70,000 por episodio que cobraban sus blancos padres adoptivos, de profesión cristianos fundamentalistas y sumamente exigentes con el pequeño que se había convertido en una mina de oro bendecida por el Señor... Como creció, aun a pesar de su problema, el favor del público no siguió acompañándolo, porque no es lo mismo un negrito gracioso que un enanito con barba que se asoma. Después de la cancelación del show que le llevó a la cima, su carrera artística decayó repentinamente, y nunca pudo recuperarla ni siquiera en los últimos tiempos en los que todo el mundo sabía de sus dificultades. Para colmo, los buenos cristianos de sus padres adoptivos misteriosamente perdieron todos los ahorros (quizá hayan dejado de pagar con puntualidad los diezmos y el Señor se irritó con ellos) y el muchacho debió ganarse la vida como parking-boy tratando de ejercer su seducción de niño para aumentar sus propinas. Coleman volvió por un tiempo a ser famoso cuando demandó a sus padres adoptivos y a su manager por la apropiación indebida de su fondo fiduciario de U$S 9,5 millones, de los que recibió U$S 1.280.000 con el fallo del 23 de febrero de 1993. El origen del pleito era que sus padres en connivencia con su representante habían utilizado el fondo del fideicomiso para ellos mismos, dejando en el banco solamente $60.000 para quien producía el dinero. En 1999 Coleman se declaró en bancarrota y atribuyó sus problemas financieros a la mala gestión de sus fondos.
Estuvo casado con la pornostar Mary Carey unos meses, debido a que ella lo demandó por abuso y maltrato.
Falleció el 28 de mayo de 2010 luego de varios días en coma tras una caída en su casa que le provocara una hemorragia intracraneal. Tenía tan sólo 42 años.

Para disfrutar: Lucia di Lammermoor en el Solis


Una relación sellada en secreto. La locura, la muerte, en medio de un tenso juego de poder y traición. Una historia: "Lucia di Lammermoor", recreada por una de las duplas clave para la ópera del siglo XIX, Gaetano Donizetti y Salvatore Cammarano.

Y también un escenario: el teatro Solís, que mañana a las 20 horas estrena una nueva temporada de ópera con un doble regreso: el del compatriota Ignacio Pilone, que esta vez tendrá a su cargo la dirección musical, y el de Massimo Pezzutti, desde Italia, en la dirección de la puesta en escena y la iluminación. Dos de los responsables de la puesta en escena en 2008 de Madame Butterfly -seguramente uno de los puntos más altos de estos breves ciclos operísticos que se vienen realizando regularmente desde 2005-, junto al director Martín Lebel de Francia.

Bajo la conducción de estos artistas, la producción de Lucia di Lammermoor se completa con la participación de la Filarmónica de Montevideo, más dos elencos integrados por cantantes de Uruguay, Argentina, México y Chile, que alternarán en las cinco funciones programadas (28 y 29 de mayo, 1, 3 y 4 de junio, siempre a las 20 hs). Los desafíos escénicos, musicales y de producción, ya no son novedades, son muchos y se plantean en varios frentes.

Como en años anteriores, se vuelve a revisitar un título emblemático, de referencia (casi) obligada en el repertorio belcantista. De las revisiones realizadas, incluso desde su exitoso estreno el 26 de septiembre de 1835 en el teatro San Carlo de Nápoles, muchas son también de referencia inevitable y, para melómanos y especialistas en este género, también muy conocidas. Otro tanto ocurre con los múltiples registros fonográficos: desde las recordadas interpretaciones de María Callas, como las editadas en 1953, 1954 o 1955, por ejemplo -la primera bajo la dirección de Tullio Serafin y las siguientes con Herbert von Karajan-, las innumerables de Lily Pons, hasta las más recientes de 2009 con voces tan diferentes como Anna Netrebko o Edita Gruberova cantando el papel principal de Lucia. Y por último, aunque no menos importante, la discusión sobre los márgenes de riesgo que se asume (o se puede asumir) a la hora de abordar la puesta en escena siguiendo casi sin variantes el modelo europeo. Pero con inversiones y costos artísticos, económicos e infraestructurales muy diferentes. El tema por cierto sigue necesariamente abierto en todas sus implicancias estéticas, artísticas y hasta filosóficas.

Sobre este último desafío, inquietud o problema, no hay respuestas definitivas. Y quizás es preferible que así sea. El contexto histórico que el proyecto artístico puntual brinda, es en ese sentido una alternativa interesante para sumar elementos a la reflexión. Y la experiencia y la propuesta de Massimo Pezzutti tiene algunas claves para ello.

Esta puesta de Lucia di Lammermoor -explica el artista italiano- "es obviamente compleja, rica en sugestiones y agradable a diferentes niveles". Por esta razón fue concebida desde "la preocupación de que todo lo que sucede sobre la escena sea comprensible al máximo por el público". Y si bien hay una unidad en el planteo global, un cierto "dibujo preestablecido" sostenido por su interpretación personal de la obra, hay "algunas pequeñas diferencias sugeridas a cada elenco a fin de explotar las diferentes personalidades de los cantantes".

En el plano interpretativo -agrega- "una de las mayores dificultades reside en la obligada (hoy, en una representación lírica es impensable que el canto se reduzca sólo al placer del oído) realización de la parte vocal a partir de asumir absolutamente sus connotaciones dramáticas". Esto es, en una relectura crítica y creativa de varias de las raíces históricas del género, la apuesta a conjugar efectivamente los lenguajes corporales, musicales, escenográficos, en la performance, y un (saludable) abandono de aquella imagen del cantante tan virtuoso en su canto como tieso, con mínimos gestos, al punto de anular el valor del espacio y el movimiento como elementos para componer una historia.

Para lograr este proyecto, Pezzutti destaca otra vez como pieza clave la claridad. Las tradiciones que portan los elencos y escenarios del Primer Mundo no se trasplantan, por lo que la alternativa es en su opinión un trabajo sustentado por la calidad: "y específicamente el teatro Solís tiene una organización y un departamento técnico de gran calidad, que comparte todas las fases de la creación de un espectáculo con entusiasmo y ganas de dar lo mejor". La confianza de esta afirmación tiene un buen antecedente: Madame Butterfly, en 2008. Pero mañana tendrá sobre el mismo escenario otra prueba para la que -enfatiza- "ha tenido la suerte de encontrar cantantes que además de tener bonitas voces, tienen una gran inteligencia escénica; han trabajado mucho para conseguir el máximo posible apropiándose de mi propuesta interpretativa".

La coronación de una serie de éxitos

Hacia los años 30 del siglo XIX, Donizetti (1797-1848) se erigía como una figura fundamental del género operístico. Poco antes se dio el sorpresivo retiro de Rossini. En 1835, fallecía Bellini, y todavía faltaban cinco años para la exitosa insersión de Verdi en aquel ya competitivo mercado. Por tanto los caminos estaban completamente abiertos para el compositor de Bérgamo. Y su recorrido hasta la consagración fue considerablemente rápido gracias a una singular habilidad (y velocidad) compositiva. Así es que en 1835 llega a estrenar su mayor éxito: Lucia de Lammermoor, que se convirtió en el título número 46 de su catálogo operístico y con el que dejó algunos de los números individuales más célebres de la historia como la gran escena de la locura y el dúo de la pareja principal, "Verranno a te sull'aure".

Tres personajes donizettianos

Lucia de Lammermoor: Paula Almerares - Luz del Alba Rubio. Dos sopranos con brillantes carreras internacionales: la primera, en Argentina, y la segunda de Uruguay, para un rol que explota en la famosa escena de la locura.

Edgardo: Juan Carlos Valls y Gerardo Marandino. El enamorado de Lucia, que también se ve privado de vivir la relación amorosa por la histórica rivalidad de su familias, los Ravenswood, y la de Lucia, los Ashton.

Arturo: G. Marandino y Diego Reggio. Es el otro personaje que Donizetti asignó al registro de tenor, y que, en la historia, es el noble que se compromete con Lucia. Otro desafiante rol vocal.

Dos figuras de éxito para una reconstrucción histórica:Gaetano Donizetti y Salvatore Cammarano.

Ambos creadores -uno compositor, el otro libretista- habían cerrado hacia 1835 un acuerdo con el teatro San Carlo de Nápoles. Fue el primero de otros seis proyectos conjuntos, y un desafío complejo: adaptar la novela La novia de Lammermoor (1819), del inglés sir Walter Scott, pero que se resolvió con la premura que exigía el mercado operístico en aquellos tiempos (Donizetti, por ejemplo, compuso la música en sólo seis semanas) El resultado, Lucia de Lammermoor, el título más importante de esta dupla creativa que recrea, entre elementos verídicos y de ficción, la dramática historia ocurrida hacia fines del siglo XVII y principios del XVIII entre dos familias escocesas rivales. La piedra de toque ya es un arquetipo: un amor imposible sucumbe en las redes de la traición y el poder, y desemboca en dramáticas muertes.

El País Digital

Y una hermana muy hermosa que se llama Libertad…





Su padre Gaudencio Lamarque, hijo de franceses, nació en Uruguay y se radicó en Rosario, provincia de Santa Fe. Anarquista, ateo convicto y hojalatero, se casó a los 32 años con Josefa Bouza (apodada Pepa), viuda que ya contaba con seis hijos a su cargo -anteriormente estaba en matrimonio con Pedro Quintela-
Gaudencio había sido esquilador de ovejas, fabricante de juguetes y artesano de flores de papel, tareas que realizaba para sostener aquella numerosa familia. La única hija del matrimonio nació en Rosario el 24 de noviembre de 1908 bajo el signo de Sagitario en la calle Ituzaingó, entre Julio A. Roca y España, y debido a su filiación anarquista, don Gaudencio la llamó Libertad. Amamantada por su hermana mayor, Eduviges, creció muy cerca de la disciplina férrea de su francesa abuela paterna. Su hermana Aurora fue administradora de los bienes de Libertad, algunas décadas después.

De pequeña presentó dotes artísticas y comenzó su carrera de actuación profesionalmente a los siete años de edad. Participó en obras como “Las víboras”, pieza de Florencio Sánchez, en actos de beneficencia y fiestas para los presos en los que su padre colaboraba en la organización. Cuando era joven ganó un premio en un carnaval de disfraces por su traje de sirena, recibió una medalla de oro en el concurso infantil del Edén Park y se la llamó "Reina del Corso". Mientras era adolescente hizo su primera gira teatral con un elenco del interior, que abarcaba el sur de Buenos Aires. Realizó sus estudios primarios en el Colegio Juan Blanco de la calle Buenos Aires, en Rosario. Era la consentida por su padre entre todos los hermanos (Eduviges, Gonzalo, Elena, Pepita, Amelia, Pedro, Aurora, Libertad (fallecida a los cuatro años de edad) y Lirio (también fallecido a los pocos años de nacido)
En 1926 se mudó con su familia a Buenos Aires a la calle Corrientes, en el Centro Porteño. Más tarde su padre le comentó a Libertad que buscase un papel de carta y escribiera lo que le dictara: esa carta fue enviada al entonces dueño del teatro El Nacional, Pascual Carcavallo, que era a la sazón un reconocido empresario. Carcavallo la aceptó, le pagó clases de actuación a ella y a todo el elenco juvenil del teatro, permitiéndole hacer un papel en una obra de Julio Sánchez Gardel llamada “El dueño del pueblo”. Tras hacer una interpretación de “Tanita de la proa”, vestida de marinerito, le solicitó la interpretación de “Mocosita”, recomendada por Salvador Merico y la ya figura importante Olinda Bozán, tema que a la semana fue reemplazado por “Tatuaje” y luego por “Pato”, “La cumparsita”, “Langosta” y “El ciruja”.
Trabajó asiduamente con Carcavallo por un año y con $ 300.- mensuales como sueldo, cantidad muy atendible en esos tiempos. Luego intervino en un sainete titulado “La muchacha de Montmartre”, de José Saldías, integrando un cuadro vocal con las actrices Antonia Volpe y la ya mencionada Olinda Bozán, siendo acompañadas por Rafael Iriarte en la guitarra.
Dos meses después debutó en Radio Prieto y fue contratada por RCA Víctor, quien le pagaría $ 150.- por cada disco, aunque en poco tiempo cobraría el doble por cada uno. El 26 de setiembre de 1926 grabó su primer disco, “Chilenito”, de Agustín Irusta y “Gaucho Sol”, de de Santiago Rocca y Atilio Supparo, bajo la compañía Víctor para la cual grabó en exclusiva durante toda su carrera de ocho décadas, aunque anteriormente había grabado un disco para el mismo sello que jamás fue estrenado. Gaudencio, al darse cuenta que su hija menor tenía un gran éxito por delante, mudó su hojalatería a Buenos Aires, a la calle Paraná, mientras que su esposa y su hija se encontraban cerca de allí. Libertad recordaría luego que ganaba $ 500.- quincenales, y que cuando se los pagaban entregaba el sobre cerrado directamente a su padre.

"Hace tiempo ya que el oído de los jóvenes se viene embruteciendo con una música ensordecedora que por suerte no perdura pero molesta, irrita. Admiro a Los Beatles; algunas de sus canciones me parecen geniales. ¡Del resto qué puedo decirle! Vivimos en la era del jingle: todos los chicos tararean la marca del desodorante o de una longaniza".

Inició su carrera en teatro, pero luego como consecuencia siguió con el cine. En 1927, con muy poco apoyo familiar, se casó con Emilio Romero, un apuntador del teatro Smart con quien el mismo año tuvo a su única hija, Mirta, que llegó a incursionar como cantante en dos oportunidades. En 1929 actuó en el clásico sainete “El conventillo de la paloma”, de Alberto Vaccarezza, que había sido llevada al cine años anteriores, en 1925, pero en esta ocasión Libertad encarnó a la muchacha que llaman "Doce Pesos". Vestida por la casa Las María Luisa (a la cual concurrían importantes figuras del espectáculo), Lamarque continuaba en el teatro y cantando cada vez con roles más importantes, a tal punto que con casi treinta años ya era considerada toda una estrella.
Las primeras grabaciones que realizó en los años 20 fueron eléctricas, conocidas como sistemas de grabación ortofónica. Luego llegaría la grabación analógica, y finalmente el sistema digital sería quién registrara su voz.
En 1929 comenzó el rodaje del filme mudo “Adiós, Argentina” -donde encarnó a una paisana- que se estrenó al año siguiente. Allí cobraba $ 100.- pesos diarios, pero no hubo muchos días de filmación. Luego de filmar su primera película, es convocada por Luis César Amadori para actuar al lado de Florencio Parravicini en una compañía revisteril en el Teatro Maipo, con un gran elenco de actores como Alberto Anchart y León Zárate.
En 1931, durante una gala benéfica en el Teatro Colón, cantó los tangos “La Cumparsita” y “Taconeando”, por la cual fue elegida Reina del Tango siendo escoltada por Rosita Montemar y Fedora Cabral. Ejerciendo la actividad del canto se caracterizó por tener una tonada sumamente aguda, que no era muy común en ese género. Llegó a interpretar el tango “Volver” junto a su máximo exponente, Carlos Gardel y además, actuó en sainetes porteños como “La vida es un sainete” y “Cortafierro”, de Alberto Vaccarezza, donde interpretó el tango “Araca, corazón”. En 1932, conmemorando las 1000 presencias escénicas, realizó una gira por Paraguay y diversas provincias del interior junto a músicos como Gregorio Rivero, Ángel Las Heras y Nicolás Ferrari. Las grabaciones se suceden ininterrumpidamente y sólo entre 1934 y 1936 hubo un intervalo. A su vez se presentó durante varios años en el Teatro Liceo, realizando su mayor interpretación en “Tres valses”, con Roberto Airaldi en 1940.

En 1933 fue contratada por Argentina Sono Film para protagonizar la primera película sonora argentina: “¡Tango!”, de Luis José Moglia Barth, donde por contrato ningún integrante del elenco podía figurar antes que Libertad en los créditos, compuesto por Tita Merello, Alberto Gómez, Alicia Vignoli, Pierina Dealessi y Carmencita Calderón. Ese mismo año se estrenó “Dancing”, que a pesar de ser el segundo film sonoro argentino, no tuvo ningún éxito, a diferencia de su predecesor.

Cosechó un gran éxito en radios como LR3 (llamada Belgrano desde 1935) o El Mundo donde recibió una importante suma de dinero, compitiendo con Niní Marshall, Pepe Arias y Luis Sandrini, grandes figuras consagradas del espectáculo. Poco después fue elegida "Miss Radio", mediante una encuesta realizada por la revista Sintonía, de 1934, en la que obtuvo 57.483 votos.

En 1935, mediante una discusión con Emilio Romero, Libertad intentó suicidarse arrojándose desde el balcón de la habitación que compartían en un hotel de Chile, pero cayó sobre un toldo cerrado que le salvó la vida. Después secuestró a su hija con Romero y se la llevó consigo a Uruguay y mediante un proceso de divorcio que duró varios años, porque en Argentina no existía ese trámite, Lamarque obtuvo la tenencia de su hija en Montevideo. Emilio murió en el año 1937.

En 1935 fue considerada actriz melodramática tras su actuación en “El alma del bandoneón”, junto a Pepita Muñoz. En 1936 intervino en uno de sus más grandes éxitos componiendo a Luisita en “Ayúdame a vivir”, de José Agustín Ferreyra. El argumento, diseñado por el ya mencionado director y Lamarque, narra las desventuras románticas de una joven y “casualmente” recoge experiencias personales de la propia Lamarque. Introduce la innovación de interrumpir un diálogo para continuarlo con una canción entonada por la actriz. En Argentina tuvo gran éxito de público, que se prolongó cuando fue exhibida en los otros países latinoamericanos y en España.

"El hecho de haber escrito el argumento no me lo perdonó el periodismo "casi" en general, y nos cayeron despiadadamente, pero el público argentino dijo "sí" desde el primer momento, y el público es irrefutable: él no sabe de entretelones ni de intereses, es imparcial y aplaude lo que le gusta. Así vimos por toda América durante varias décadas Ayúdame a vivir, iluminando las pantallas cuando los dueños de los cines necesitaban fondos urgentes para levantar algún pagaré".

Para la empresa SIDE y con 78 minutos de duración, en 1937 filma el romance musical “Besos brujos” donde contraescena con el galán del momento, Florén Delbene. En una escena la actriz presenta el tango que lleva el mismo nombre que la película, y hace referencia a la situación que atraviesan los protagonistas en la historia. Las tres películas de Lamarque con José Agustín Ferreyra -Ayúdame a vivir, Besos brujos y La ley que olvidaron- se convirtieron en íconos del melodrama empalagoso y todas mantuvieron algo característico: siempre aparecían cuadros musicales en mitad de los diálogos, batieron record de público en Cuba y en México, y fueron un suceso sus estrenos, especialmente el de Ayúdame a vivir en el cine Monumental, donde la gente presente allí por la cuidada campaña de prensa comenzó a mover el automóvil en el que se trasladaba la Lamarque. En países como Cuba fue tan popular que era normal que las personas en las confiterías o bares en lugar de ordenar un café cortado, pidieran un ayúdame a vivir…

"Si volviera a nacer sería tal cual soy: chapada a la antigua, petisa, gordita, vergonzosa, cursi... muy melodramática y cantante de tangos con sabor y ritmo de tradición".

En 1938 Libertad Lamarque recibió una propuesta de Hollywood (EEUU) para incorporarse a un elenco internacional, la que fue rechazada de plano. La estrella no hablaba una sola palabra de inglés… Con Hugo del Carril como coprotagonista intervino en “Madreselva”, el mismo año, y que le significó un éxito rotundo con apoyo del público y de la crítica. La trama explica el amor y desamor entre una modesta muchacha de barrio hija de un titiritero inmigrante, y un famoso actor. La película fue llevada incluso a Estados Unidos para su distribución aunque obviamente sólo la apreció el público de habla hispana, y estuvo dirigida por Luis César Amadori, uno de los dueños de SACI. Interpretó a Nina Miranda en “Puerta cerrada”, donde tuvo como galán a Agustín Irusta y al gran Luis Saslavsky en el guión del dramón de 1939.

Después de actuar en “Caminito de Gloria”, fue secundada por Silvana Roth en “La casa del recuerdo”, basada en el argumento de María Luisa Bombal y Carlos Adén y con la cual inauguró la década del 40. En 1941 y 1942 filmó dos películas poco recordadas en la actualidad, pero con pasables actuaciones: “Una vez en la vida”, de Carlos F. Borcosque y “Yo conocí a esa mujer”, con libreto de Carlos A. Petit. Para 1942 pasó a los Estudios San Miguel, con el cual siguió trabajando y su primer labor con éste fue en “En el viejo Buenos Aires”, al lado de Amelia Bence –la dueña de los más bellos ojos de la Argentina- y bajo las órdenes de Antonio Momplet.

Homero Manzi escribió el guión de “Eclipse de sol” (1943) basado en una obra de Enrique García Velloso. Esta película fue uno de los últimos trabajos de Libertad Lamarque. Luego de componer a Lola Morel en un título de 1944, fue convocada para encabezar junto a Eva Duarte su último filme en Argentina antes del exilio -”La cabalgata del circo”- a pesar de que en 1947, dos años después, se estrenó Romance musical, filmada un tiempo atrás.

"El público es bastante conservador conmigo, no me deja cambiar. Tal vez porque les recuerdo a sus parientes, o a una época que ha quedado atrás, a su juventud".

En 1944 un terremoto produjo varios daños en San Juan, y hubo unas 10.000 víctimas. Como otros militares nacionalistas del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), Juan Domingo Perón pertenecía al gabinete del presidente de facto Pedro Pablo Ramírez ejerciendo como secretario de Trabajo y Previsión y secretario de Guerra. Ante la tragedia, Perón encabezó una convocatoria dirigida a figuras notorias como Lamarque, Mirtha Legrand, Mecha Ortiz, Silvana Roth y Niní Marshall, entre otras, quienes colaboraron donando dinero. Marshall aportó $ 5000.-, su hija $ 1000.- y Libertad $ 2900.-

En 1945, tras un largo noviazgo secreto, Libertad contrajo matrimonio con Alfredo Malerba, que también estaba ligado al ámbito artístico. Ella lo definía como el hombre de su vida y la persona que sostuvo su carrera durante más de 40 años. Hacia 1946 fue la estrella principal del programa auspiciado por jabón Federal en Radio Belgrano, emitido los jueves y domingos en horario central. Por la misma emisora también cantó en un festival solidario contra la poliomielitis. Tuvo un polémico enfrentamiento con la actriz y cantante Tita Merello, quien también se había convertido en una de las figuras más populares del país.

Libertad Lamarque en su autobiografía expresa que en Argentina, a partir de que Juan Domingo Perón llega a la presidencia, en 1946, no obtuvo más contratos para trabajar en el país, y lo atribuye a su mala relación con Eva Perón. Afirma que hizo gestiones para modificar la situación e incluso se entrevistó con Eva Perón pero que todo el mundo negaba que existiera una prohibición respecto de su persona. Marisa Navarro sostiene que la verdadera razón de su exilio era las crecientes dificultades de la industria cinematográfica vinculadas a la escasez de celuloide.

"No quiero que la gente me siga preguntando si le pegué una cachetada o no a Evita. Todo fue muy distinto... Ella no cumplía con su trabajo, y eso a mí me molestaba. Por sus retrasos en la filmación de “La cabalgata del circo” yo, que era la estrella, debía esperar horas y horas. Eva, mientras todo el grupo de trabajo estaba ya en el set, se quedaba almorzando con el director de la película o el productor. Siempre estaba rodeada de hombres de ambiente. Estaba todo listo para rodar la escena y ella no aparecía. Llegó un momento en que nos agotamos. Hugo del Carril prefirió quedarse de pie, pero yo me fui a sentar, allí mismo, sin moverme de mi sitio. De pronto alguien dijo ‘ahí viene Eva’ y se alborotó el avispero. Por primera vez le dirigí la palabra. Haciendo una enorme reverencia, doblándome en dos todo lo que pude, lo que me permitía el corsé que lucía durante el rodaje, le dije: ‘Buenas tardes...señora’ Lo dije así, con furia, desde el alma. Ella se frotó las manos y, un poco nerviosa, miró a un lado y al otro y dijo ‘Bueno, vamos...’ De alguna manera gracias a mi pelea con Eva, conquisté América. De no haber sido así, Libertad Lamarque hubiera quedado en el anonimato".

Un número importante de autores coincide en que durante el régimen peronista hubo un grupo de artistas que tuvo grandes dificultades para trabajar o que directamente no podía hacerlo. Se había corrido la voz de que Libertad ya "no corre", que significaba exactamente "Evita la prohibió", por lo que resulta razonable que los empresarios sin esperar una confirmación oficial se abstuvieran de formular proyectos que la incluyeran. Dicho en otras palabras, una vez en la calle esa versión es coloreada además con un relato desmentido por la artista, según el cual le había dado una cachetada a Evita en la época en que filmaban y por ello los empresarios hubieran contratado a Lamarque sólo en caso de haberse producido una intervención oficial expresa en su favor, lo que nunca sucedió. Libertad afirmó siempre que nunca le había dado una bofetada a Eva Perón. Ella explica que en la época de filmación de dicha película había poca gasolina en el país, por lo que todos los artistas debían maquillarse en sus casas y viajar en tren hasta los estudios. Sin embargo Eva llegaba retrasada en el auto de la Intendencia, y los actores y el director debían esperarla con las enormes y calurosas vestimentas de dicha película, agravado a las altas temperaturas. Así que cuando Eva llegó Libertad, muy molesta por el hecho, mientras se retocaba en el espejo de mano le dijo en tono bajo: “Tiene usted muy buen corazón, así que cuando le sobre gasolina tráiganos un poco al estudio por favor, aunque sea en la boca, en el buche”. Cuando le sugerían que volviera a reconciliarse con Eva Perón ella respondía: “Yo jamás me arrimé al sol que más calienta”. Vivió temporalmente en la Casa Latinoamericana de Ciudad México, un lugar donde residían todos los argentinos que estaban allí como Hugo del Carril, Imperio Argentina o Ana María Lynch. Allí tuvo como vecinos a Niní Marshall y su esposo, Marcelo Salcedo.

"De pronto la vimos llegar (a Eva). Saludó cordial y jovialmente a los presentes... Inmediatamente después, y mientras la preparaban para maquillarla, empezó a hablar animadamente...`Otra vez llegué tarde -dijo- y eso que me traje el auto de la Intendencia. ¡Qué largo es el camino hasta aquí... qué lejos queda este estudio...! ¿A qué hora terminaremos de filmar? Porque a las cuatro regresará el chofer a buscarme...` Mis compañeros siguieron trabajando en silencio..."

Dentro del clima de temor existente ya que por ejemplo, la obtención de celuloide para filmar dependía exclusivamente de la buena voluntad del gobierno, no era necesaria la indicación expresa de un funcionario para que tuviera efecto la prohibición contenida en la versión. Episodios similares han sido narrados respecto de otras actrices como Niní Marshall y Luisa Vehil.

Otra de las versiones es que durante la filmación de la película “La cabalgata del circo” por episodios de celos artísticos y de imagen ambas discutían, y en una de esas discusiones, con la habitual prepotencia de Eva Duarte, se dice que exclamó que era ella la única artista del lugar y se sentó en la silla de la estrella, burlándose de Libertad la que le propinó una soberbia bofetada.

Debido a la imposibilidad de trabajo en Argentina, emprendió el largo exilio yendo primero a Cuba, contratada por la RHC Cadena Azul. Meses después realizó una gira por América latina en la que estaba incluido México, donde un centro nocturno le ofreció trabajo para tres semanas pero el espectáculo duró seis meses, radicándose allí definitivamente, pensando que allí estaban María Félix, Amanda Ledesma, y Arturo de Córdova, colegas que alguna vez habían actuado y triunfado en Argentina. Realizó allí enormes éxitos en cine y llegó a formar parte de las actrices de la época de oro de aquel país con películas como “Soledad”, “La dama del velo”, “Otra primavera”, “Huellas del pasado”, “La loca”, “Te sigo esperando”, etc.

Su único fracaso -y estrepitoso- fue “Gran Casino”, de 1948, donde actuó con Jorge Negrete, y debido a esto estuvo dos años sin poder trabajar y vivía del dinero girado por su madre.

En 1949 participó en la película Otra Primavera, que fue nominada en competencia con “Los Olvidados” de Luis Buñuel, para el premio Ariel otorgado por la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas. Fue nuevamente nominada por sus papeles en “La loca” (1951), de Miguel Zacarías y “Cuando me vaya” (1953), de Tito Davison. En 1955, Lamarque interpretó a una directora de orquesta y compartió créditos con el mítico Pedro Infante en “Escuela de Música”, donde se podía escuchar melodías como Lamento Jarocho, de Agustín Lara.

“Mis padres se divorcian” y “La cigüeña dijo sí” (1960) la muestran en una faceta diferente de comedia, junto a Arturo de Córdova, su pareja por excelencia y una de las preferidas por el público. “Cuando me vaya” (1954) interpretando la vida de la famosa compositora mexicana María Greever. “Yo, pecador” (1959) relata la vida de Fray José Mojica, en la cual interpreta a la madre de Mojica a pedido de él mismo. “Así era mi madre” (o “Bello recuerdo”) (1961) fue su única película filmada en España, mientras que “Rosas blancas para mi hermana negra” (1970), incursiona en el tema racial mezclado con el –entonces- novedoso trasplante de corazón…

Desde 1955 con el derrocamiento al ex-presidente Juan Domingo Perón, viajaba asiduamente a Buenos Aires. En 1959 en un breve paso por la Argentina, y después de protagonizar una serie de películas en México, como “Acuérdate de vivir”, “Rostros olvidados”, “Te sigo esperando”, “La mujer sin lágrimas” o “La marquesa del barrio”, filmó “Creo en ti”, con el galán Jorge Mistral, que se estrenó en 1960.

Hizo su primera grabación a los 17 años, y a lo largo de 71 años, alcanzó los 450 registros presentados en México, Argentina, España y Cuba sumados a sus interpretaciones musicales en sus películas que abarcaron géneros como el tango, bolero, vals, zamba, milonga, rumba y ranchera. Desde 1926 hasta 1937 la secundó un trío de guitarras integrado por Cerdá, Ferrari y Rivero, según se menciona en los discos de sus grabaciones para RCA Víctor. Durante la grabación de “¡Tango!”, tiene un acompañamiento de Luis Visca, con quien interpreta el tango de Sciammarella y Fontaina, “Andate”, y con la orquesta de Osvaldo Fresedo el tango “Noviecita”, de Luis Bates y Sebastián Lombardo. En 1938 tuvo el acompañamiento especial de las orquestas de Alfredo Malerba y de Mario Maurano. Con esta última continuó hasta 1945, cuando volvió a cantar con la orquesta de su esposo. Continuó con las de Héctor Stamponi (1948-1950), Miguel Buchino (1956), y también en ese año las de Alfredo Malerba y Juan D´Arienzo. En 1966 cantó a dúo con su hija con la orquesta de Miguel Buchino. En 1967, 1971 y 1972 graba long-plays con la orquesta de Lucio Milena.

En México la secundaron Ruiz Armengol, Chucho Zarzosa, Raúl Lavista, Chucho Ferrer, Miguel Esperón, Coros de Coyoacan, Magallanes, Pocho Pérez, el "Mariachi Vargas", de Tecalitlán y el "Mariachi de América", de Jesús Rodríguez de Híjar. Trabajó en Chile, Puerto Rico, Venezuela, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Honduras y hasta en Nueva York. En La Habana hizo teatro, grabó varios discos y atrajo la devoción del público cubano.

¿Otra “Novia de América”, como Mary Pickford?

Entre los diversos sobrenombres que recibió, el que más la sedujo fue el de "La Novia de América". Lamarque fue adquiriendo en su repertorio temas de distintos géneros como milonga, folklore, tango, etc. y para cada presentación utilizaba vestimentas que marcaban una referencia al país donde llevaba a cabo el recital, por lo que surgió este epíteto.

En 1961 filmó “Así era mi madre”, su única película española, que contenía momentos muy melodramáticos secundados con musicales donde Sara García y Joselito eran las otras figuras. En los años de 1960 se la podía apreciar en el programa de TV Sábados Circulares, de Nicolás “Pipo” Mancera, en varias presentaciones. Libertad reafirmó su popularidad con el estreno de la comedia musical “Hello, Dolly” (cantada en español en el año 1967 en el Teatro Nacional de Buenos Aires), dirigida por el francés Daniel Tinayre, que también hizo éxitos en América y España. Luego, en 1968 el mismo espectáculo subió a escena en México y la RCA Victor lo inmortalizó en un LP que recoge esta puesta en escena. Una de sus hermanas -Amelia Lamarque- incursionó en este musical como actriz.

"...lo principal para mí es no guardar rencores; borro de mi mente los recuerdos feos y es así como me mantengo joven y sana".
Conforme iban pasando los años, tuvo que adecuarse a roles más acordes a su edad, aunque siempre afirmó que no le molestaba el paso del tiempo. A partir de la década del 70` incursionó en televisión con las telenovelas, actuando en siete títulos de este género. En 1972 recibió su primera propuesta por parte de Venezuela para actuar en “Esmeralda”, y luego protagonizó en el mismo país “Mamá”, que a pesar de alcanzar altos picos de rating interno no trascendió mundialmente.

"El público me ha estirado la vida. Se lo agradezco y sólo le pido que me aprisione y no me suelte."
Sin embargo, “Soledad” (como se llamó una de sus películas), fue su consagración televisiva. Fue producida en 1980 por la cadena mexicana Televisa y Libertad allí encarnaba a una ama de llaves que después de criar a tres hijos ajenos, es despreciada por ellos cuando decide casarse con su padre. Al año siguiente, en 1981 la telenovela se transmitió en Argentina por Canal 11 y el productor Goar Mestre, que la convoca, le propuso hacer una tira por el mismo canal titulada “Amada”, que fue estrenada en octubre de 1983 con guiones de Celia Alcántara y basada en una propuesta de Lamarque. La trama era que una pareja decide repartir la herencia entre sus dos hijos biológicos y de crianza, hecho que desata un polémico conflicto. La acompañaron en la novela Ariel Keller, Diego Varzi, Ivonne Fournery, Patricia Palmer y Silvia Kutika.

"Cuando se produjo el terremoto en Managua, en Nochebuena del ‘72, me impresioné mucho, sobre todo luego de ver la foto de una nenita cuyo cuerpo había sido desplazado muchos kilómetros hasta caer sin vida en una playa. En aquel momento quise morirme, tuve una extraña sensación: no me importaba desaparecer del planeta. Desde entonces opté por dejar de leer los periódicos y vivo mejor".

En los años 70` seguía filmando en México e incluso tuvo una participación especial en un film sobre la historia del cine azteca, pero en 1972 y en 1978 filmó las que serían sus últimas dos películas argentinas: “La sonrisa de mamá”, con Palito Ortega, donde compuso tema junto a éste que se convirtió muy popular (“Se parece a mi mamá”) y “La mamá de la novia”, ambas del director de cine pasatista Enrique Carreras.

También en Argentina protagonizó la obra teatral Aplausos (1972), rotundo éxito de público estrenado en el Teatro Cómico con un elenco integrado por Duilio Marzio, Tincho Zabala, Julia Sandoval y Enrique Dumas. En 1978 recibió una condecoración del presidente venezolano Carlos Andrés Pérez. En 1980, de nuevo en México, compartió el Premio de la Asociación de Críticos de Nueva York con la actriz María Félix. Ese año el Museo del Cine le entregó la Cámara Pathé junto a Tita Merello, Delia Garcés, Niní Marshall y Mecha Ortiz, en reconocimiento a las primeras figuras del cine nacional. En 1982 protagonizó la revista musical “Libertad Lamarque, ¿es una mujer de suerte?” en el Teatro Lola Membrives, con guiones de la propia Lamarque y adaptación de Nicolás Carreras, mientras que la dirección musical perteneció a Oscar Cardozo Ocampo y entre los músicos de su orquesta se encontraban Osvaldo Berlingeri, Arturo Schneider, Raúl Luzzi y Omar Murtagh. También apoyó al país en el programa especial “24 horas por Malvinas”, conducido por Pinky y Cacho Fontana, donde donó en público una joya y recitó varios versos al lado de la actriz y cantante Lolita Torres.

En 1985 recibió el Premio Konex de Platino a la Mejor Cantante de Tango, y en 1986 publicó su autobiografía, "Mis memorias", de Editorial Vergara, donde confirmó su edad que hasta el momento era motivo de cálculos para el público y "a mano, porque a máquina no me puedo inspirar". En la presentación del libro declaró: "He puesto incluso aquellas cosas de las que hubiera preferido no acordarme nunca en la vida, pero quise que no quedaran dudas sobre mi verdad”. En 1988 hizo temporada marplatense por tres meses (enero, febrero y marzo) en el Teatro Opera con un espectáculo musical llamado “A todo tango II”, con dirección de José Colángelo. A su vez, dejó plasmadas las huellas de sus manos en la "Vereda de la Fama del Hotel Hermitage”. En 1989 fue homenajeada en el Festival de San Sebastián, España, donde se proyectó parte de su obra. El Concejo Municipal distinguió a Libertad Lamarque como "Ciudadana Ilustre de Rosario" el 15 de noviembre de 1991, pocos días antes de su cumpleaños.

En 1993 viajó a Buenos Aires para recibir, como muchos otros artistas, el Premio Podestá que se entregó la actriz Graciela Borges. El viernes 1 de diciembre de 1995 se realizó en el Teatro Nacional Cervantes en la ciudad de Buenos Aires un homenaje a Libertad Lamarque donde fue distinguida como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina. La ceremonia se realizó en los 80 años de carrera de Libertad, invitada por el secretario de Cultura Mario O‘Donnell. La distinción que la actriz recibió ya había sido entregada antes a otra reconocida figura: Enrique Cadícamo, por su trayectoria artística y su aporte a la cultura nacional. En esta oportunidad participaron del homenaje: Alberto Castillo, Niní Marshall, Raúl Lavié, María Marta Serra Lima, Horacio Salgán, Eva Franco, Irma Córdoba, y Eduardo Bergara Leumann, entre otros.

En 1996, durante una corta temporada y luego de radicarse varios años en Miami junto a su asistente Irene López Luque, estrenó en el Teatro Gran Rex un recital donde cantó tangos y boleros a dúo con María Marta Serra Lima, de quien fue íntima amiga, contando con la participación especial de los mariachis Los Torales. En noviembre de aquel año fue premiada en el XII Festival Internacional de Cine de Mar del Plata con la presencia de su amiga Eva Franco y alrededor de 17.000 espectadores. En 1997 participó en el disco “Pasiones” con el grupo Pimpinela, donde no cantó sino que formó parte del elenco del video; y con Enrique Chía hizo su última grabación a la edad de 89 años, destacándose su interpretación de “El día que me quieras”, de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera. Luego Libertad Lamarque fue designada Asesora ad Honorem por la Secretaría de Cultura de acuerdo con una resolución firmada por la titular del área, Beatriz Gutiérrez Walker. El cálido homenaje a la artista, célebre por su actividad cinematográfica y por los tangos que supo interpretar con su personal estilo musical, se realizó en la Botica del Ángel, con Eduardo Bergara Leumann como anfitrión, también el creador de este lugar. Lamarque fue reconocida por los aportes realizados en favor del desarrollo y la difusión de la música ciudadana y del arte dramático de acuerdo con la resolución que lleva el número 3120. En la misma norma se indicó que se designaba a la artista como asesora de la Secretaría de Cultura para colaborar con la difusión del tango en nuestro país y en el exterior.

“Miren, todo lo que sea de arte; para eso nací, y para eso estoy hasta esta altura de mi vida que empecé a los siete años de edad a pisar por primera vez un escenario. He seguido actuando sin, sin modestia. Actuando así, cada vez más arriba, más arriba hasta llegar ahora que ando con 91…”.

En 1998 interpretó a la abuela Piedad Bracho, una mujer alcohólica, en “La usurpadora”, telenovela protagonizada por Fernando Colunga y Gabriela Spanic, que llegó alcanzar más de 45 puntos de rating y fue emitido por varios países como Colombia, Brasil, Croacia, Estados Unidos, etc. Al cumplir 90 años, regresó a la Argentina para estar con sus amigos y familiares, por lo que se le hicieron varias notas para revistas de espectáculos y confesó a la prensa que iba a realizar un breve papel en la telenovela mexicana “María Teresa”, donde interpretaría a una monja al lado de Thalía y Fernando Carrillo. A su vez fue galardonada en el Sindicato de Distribuidores de Diarios y Revistas.

Viajaba continuamente a México y a Miami, donde tenía una residencia en Coral Gables, pero escasas veces a la Argentina donde estaban su hija y nietos. El 24 de julio de 2000 en la ceremonia de los Premios Ariel, recibió su último y emotivo homenaje en México, obteniendo el Ariel de Oro por su extensa carrera.

"Yo nací para cantar, para actuar, nací para lo que sigo haciendo aún hoy. ¿De qué me puedo quejar? De todas formas, nunca se puede tener una felicidad completa... ¿Quieren jubilarme? Mire, trabajar para mí es como tonificarme para seguir viviendo. Parar, dejar todo, es como jubilarme y eso no lo quiero. Como decía el entrañable Luis Sandrini: `Mientras el cuerpo aguante...`. Y el mío, hasta ahora, se aguanta todo. Además, yo nací artista y artista me voy a morir, de eso estoy segura".
También en el año 2000 interpretó a la Madre Superiora en la telenovela mexicana “Carita de ángel”, (adaptación de “Papá corazón”, de Abel Santa Cruz) protagonizada por la joven actriz Daniela Aedo y que contaba con un gran elenco de actores integrado por Lisette Morelos, Miguel de León, Nora Salinas, Manuel Saval, Berta Moss, Marisol Santa Cruz, entre otros. Lamarque tuvo una caída en su casa que le provocó un esguince, por lo que la producción del ciclo debió reacomodar las escenas para que no hiciera demasiados esfuerzos y se le transmitió a la prensa que evitase sacarle fotografías o hacerle reportajes debido a las condiciones que atravesaba y por las que debía trasladarse en silla de ruedas temporalmente. Mientras estaba en una grabación de la telenovela, sufrió una descompensación por lo que la internaron en el Hospital Santa Elena de México. Fue diagnosticada con una bronquitis que derivó en una neumonía, y empeoró en el trayecto de dos semanas. Falleció a los 92 años el martes 12 de diciembre de 2000 de un paro cardio-respiratorio a las 8.00 AM (hora argentina)

Aplaudida y ovacionada por la gente, fue velada en Gayosso de Félix Cuevas, y a las 15 hs. del día siguiente fue cremada en el Panteón Español y sus cenizas fueron arrojadas al mar, según su última petición. En la novela fue reemplazada por la actriz Silvia Pinal.

Filmografía
En México
* La loca de los milagros - 1973
* Negro es un bello color - 1973
* Hoy he soñado con Dios - 1971
* Rosas blancas para mi hermana negra - 1969
* El hijo pródigo - 1968
* Arrullo de Dios - 1966
* Los hijos que yo soñé - 1964
* Canta mi corazón - 1964
* Canción del alma - 1963
* El cielo y la tierra - 1962
* El pecado de una madre - 1960
* Amor en la sombra - 1959
* Yo pecador - 1959
* La cigüeña dijo si - 1958
* Sabrás que te quiero - 1958
* Mis padres se divorcian - 1957
* Cuatro copas - 1957
* La mujer que no tuvo infancia - 1957
* Bambalinas - 1956
* Bodas de oro - 1955
* Música de siempre - 1955
* Historia de un amor - 1955
* Escuela de música - 1955
* La mujer X - 1954
* Si volvieras a mi - 1953
* Cuando me vaya - 1953
* La Infame - 1953
* Reportaje - 1953
* Ansiedad - 1952
* Nunca es tarde para amar - 1952
* Acuérdate de vivir - 1952
* Rostros olvidados - 1952
* Te sigo esperando - 1951
* La loca - 1951
* La mujer sin lágrimas - 1951
* La marquesa del barrio - 1950
* Huellas del pasado - 1950
* Otra primavera - 1949
* La Dama del Velo - 1948
* Soledad - 1947
* Gran Casino - 1946

En Argentina
* La mamá de la novia - 1978
* La sonrisa de mamá - 1972
* Creo en ti - 1960
* Romance musical - 1946
* La cabalgata del circo - 1945
* El fin de la noche - 1944
* Eclipse de sol - 1942
* En el viejo Buenos Aires - 1942
* Yo conocí a esa mujer - 1942
* Una vez en la vida - 1941
* Cita en la frontera - 1940
* La casa del recuerdo - 1939
* Caminito de gloria - 1939
* Puerta cerrada - 1938
* Madreselva - 1938
* La ley que olvidaron - 1937
* Besos brujos - 1937
* Ayúdame a vivir - 1936
* El alma del bandoneón - 1935
* ¡Tango! - 1933
* Adiós, Argentina - 1930

En España
* Bello recuerdo/Así era mi madre - 1961
Telenovelas
* Esmeralda - 1972 - (Venezuela)
* Mamá - 1975 - (Venezuela)
* Soledad - 1980 (México)
* Amada - 1983 - (Argentina)
* La usurpadora - 1998 - (México)
* María Teresa - 1999 - (México)
* Carita de ángel - 2000 - (México)