Testigo incómodo
Cenicienta Siglo XX: la Princesa española de Kapurtala
Ésta es Anita Delgado, bailarina malagueña que se casó en 1908 con el Maharajá de Kapurtala. Llegó a la boda subida a lomos de un elefante en una ceremonia majestuosa. Aquí con un tradicional sari indio.Anita Delgado y Briones nació en la malagueña calle Peña el 8 de febrero de 1890 y falleció en Madrid el 7 de julio de 1962. Era una cantante de cuplés de principios del siglo XX, hija de Ángel Delgado y Candelaria Briones, que dirigían un pequeño café.
El 31 de mayo de 1906 el Rey de España Alfonso XIII se casa con la princesa Victoria Eugenia de Battenberg. A la celebración acudieron en Madrid representantes de la nobleza de todas las dinastías del mundo y entre ellos el Maharajá de Kapurtala (India) Jagajit Singh, de treinta y cuatro años de edad, multimillonario y con un harén de ciento veinte mujeres.
Una noche el joven Maharajá decidió asistir a un café-teatro -el Central-Kursaal- y allí cayó enamorado de una bella cupletera de tan sólo dieciséis años llamada Anita Delgado. Dicen que él intentó inmediatamente que la joven se retirara con él, pero fue rechazado con vehemencia andaluza por la joven y bella muchacha.
El escritor Ramón del Valle-Inclán, el pintor Julio Romero de Torres y el ensayista Pío Baroja, así como un grupo de asiduos tertulianos que se reunían frecuentemente en este café-teatro decidieron hacer de celestinos y escribieron una carta al Maharajá de Kapurtala cuando éste ya había regresado a París, dando una detallada explicación de las condiciones en las que Anita Delgado aceptaría a casarse con él. Era una broma de intelectuales, pero desembocó en la fastuosa boda de Anita Delgado con el Maharajá el día 28 de enero de 1908.
La novia acudió a la ceremonia a lomos de un elefante indio suntuosamente engalanado. Pronto se convirtieron en una pareja de moda, y sus viajes a través de Europa, Estados Unidos y América eran puntualmente consignados por los periódicos y revistas del corazón. Su marido la obsequiaba día sí, día no, con espléndidas joyas, como la esmeralda en forma de media luna que llevaba en la frente el elefante más veterano del palacio, de la que la andaluza se había encaprichado…
En 1918 el matrimonio sufre una crisis y llega a la separación, por lo que Anita regresa a España con una sobrina mientras su único hijo –Ajit- permanece en India. Pasado un tiempo Anita se instaló en París con él, habiendo obtenido el permiso correspondiente del Maharajá. En el París de los Años Locos asiste a bailes, fiestas y cenas de gala, y lleva una vida divertida y bastante rumbosa. Vivió lujosamente en su piso de la Avenida Víctor Hugo gracias a la muy generosa pensión que recibía de su ex-marido el Maharajá indio.
Años más tarde fue fotografiada junto a su amante y amigo Ginés Rodríguez, que fuera su secretario personal cuando residía en las mansiones reales de Kapurtala. Al finalizar la guerra civil española Anita se volvió a vivir a Madrid, donde disfrutó de una vida holgada gracias a las remesas que recibía puntualmente de su ex-esposo, que exigía en nombre de su honor que ésta viviera como una princesa…
Cuando podía viajar a Europa, uno de los hijos mayores del Maharajá (y también al parecer amante de Anita) pasaba a visitarla, viviendo juntos una historia de amor y pasión que jamás pudo llegar más allá de aquellos encuentros esporádicos y completamente secretos. La muerte de su ex marido acaeció en 1949, afectándole a Anita muy profundamente.
Anita Delgado falleció en 1962, en su lujosísimo piso de Madrid, debido a problemas cardíacos. En la actualidad una sobrina nieta suya vive en India, que no llegó a conocer a Anita Delgado pero sí a su hijo Ajit, fallecido el 4 de mayo de 1982 en Nueva Delhi tras una penosa enfermedad.
Extractos de su autobiografía.
“Además yo misma recordaba bien la primera vez que había visto a Su Alteza, en Madrid, y lo mucho que me había sorprendido que el hombre fuera tan cargado de broches, pulseras, anillos y collares. Y como todo se pega con el convivir, pues a mí se me contagió aquella afición de Su Alteza por las piedras, las joyas y las chucherías, por lo que con el paso del tiempo me fui haciendo un joyero de bonitas y valiosas piezas. Recuerdo que en el año nueve se me antojó una esmeralda en forma de medialuna. La piedra formaba parte de los adornos que enjaezaban la cabeza del elefante más antiguo de palacio. Me encapriché de ella, pues yo pensaba que era una pena que una piedra tan hermosa la luciese un elefante y se la pedí al Príncipe. Por fin, tras hacerse bastante de rogar, me la regaló. La esmeralda de la medialuna es mi joya preferida. Me gusta tanto que me hice retratar con ella en numerosas ocasiones. Por muchas joyas que me regalen siempre será mi favorita…
Mi esposo tenía mucha ilusión por ver publicado un librito que yo misma escribía contando cosas de los viajes que hacíamos. Al Maharajá le encantaba ver que yo escribía cada día mi diario, que respondía a mi correspondencia y que anotaba anécdotas de nuestra vida cotidiana. Así fue que en 1915, Su Alteza entregó mi manuscrito a una casa de ediciones de Nueva York. La obra se titula “Impressions de mes voyages aux Indes” y está firmada con mi nombre indio. Es un libro precioso y muy singular”.
…Y sobre mojado, lluvia
Shatrujit Singh, uno de los herederos del actual maharajá de Kapurtala, no oculta su ira contra el escritor que ha conseguido colocar la novela en los primeros puestos de ventas en India y España, y le acusa sin tapujos de "mentiroso" y de haber "humillado la memoria" de su antepasado. 'Pasión India' es una novela "absolutamente sensacionalista, una creación de la imaginación mentalmente enfermiza del autor, que sólo trata de añadir escándalo a la historia para que el libro se venda más", aseguró este miércoles el príncipe indio. Shatrujit Singh anunció que viajará a España para llevar a Moro ante los tribunales, tratar de obligarle a cambiar los nombres o corregir el texto y evitar que la película se lleve a cabo, algo que el escritor español considera prácticamente imposible. Se espera que Penélope Cruz viaje a India para buscar exteriores para su película, lo que ha despertado una gran expectación en este país donde el cine levanta pasiones. "No tenemos nada contra Penélope, a la que seguramente Moro ha desinformado. Nosotros estaríamos encantados de que protagonizase una película sobre la vida real de la princesa Anita, pero no esta basura" -afirma Singh- tataranieto del maharajá Jagajit Singh. En ningún momento el airado familiar especificó qué pasajes en concreto considera falsos, aunque previsiblemente se refiera a la supuesta infidelidad de Anita Delgado con uno de sus hijastros y el posterior aborto al que la obligó el soberano antes de meterla en un barco de vuelta a su Andalucía natal.
Señala Javier Moro: 'Yo he hecho por primera vez un retrato muy humano del maharajá, no una caricatura'. Por ello no comprende el enfado de los herederos del maharajá y se pregunta: "¿Qué es exactamente lo que les parece mentira? El libro está basado en una investigación; pero lo que es posible es que tengan una versión muy idealizada de su abuelo. Yo le muestro por primera vez como un ser muy humano, no una caricatura. Es verdad que digo que le gustaban las chicas bien jóvenes, pero es que eso es cierto: lo he retratado con sus debilidades y sus grandezas. También he contado que era muy querido y que más de un millón de personas acudieron a su entierro" afirmó el escritor. Para Moro el problema detrás de esta polémica posiblemente sea que "les molesta no haber sacado dinero del libro". En India, las familias de las antiguas realezas, a pesar de haber perdido legalmente sus títulos y privilegios siguen gozando de gran respeto en sus territorios y muchos desempeñan cargos públicos. 'Pasión India' es una creación de la imaginación mentalmente enfermiza del autor', según los denunciantes. Según el descendiente de Singh, su familia no es la única que está en contra del libro ya que hace comentarios "escandalosos" de otros antiguos maharajás como el de Patiala, del que el libro afirma que "sólo estaba interesado en el sexo", algo que tampoco ha gustado nada a su bisnieto, el actual jefe de Gobierno del estado del Punjab. "Moro tiene todo el derecho del mundo a escribir un libro de ficción, pero no a utilizar personajes reales con nombres reales, ilustrado con fotos reales y luego decir que es sólo ficción y fruto de la imaginación del autor. En la India es inaceptable un comportamiento como el suyo", declara enfadado.
Pero el escritor y periodista español replica: "¿Cómo no se va a poder hacer un libro de ficción basado en hechos reales? Se ha hecho siempre: es un género literario. Además, Anita vivió hace un siglo y su vida era de entero dominio público. Los diálogos evidentemente son inventados; pero las situaciones son ciertas, y muchas están reflejadas en los periódicos de la época y en los diarios de la malagueña. Deberían ir a investigar a la British Library, pues todo está ahí", comenta tranquilo mientras afirma que ha tenido la deferencia de cambiar los nombres de las personas más cercanas en la versión india para no herir a nadie. La polémica que ha generado la obra que relata extravagancias de la vida de palacio y de la infiel Anita no le da ningún miedo a Moro pues piensa que "es muy buena publicidad".
Al parecer nuestra internacional actriz Penélope Cruz ha comprado todos los derechos del libro "Pasión India" escrito por un tal J. Moro. Esto ha indignado a la familia hindú de mi tía bisabuela Anita Delgado Briones y por supuesto a toda la familia española de la que fuera Princesa de Kapurtala.
Todo ello se justifica por la gran cantidad de errores, incertezas, frivolidades y mediocridades que se acumulan en el citado libro que intenta dar una imagen más vendible de su protagonista y del mundo en el que por las casualidades de la vida le tocó vivir.
Recomiendo a Penélope Cruz que caso de que desee realizar una digna película sobre Anita Delgado Briones -en la que se ensalce el buen gusto, el amor, el afán de superación y adaptación, la belleza y el sustrato histórico de la vida y época que rodeó la existencia de la Princesa de Kapurtala- no haga el guión de la película en base al citado libro, pues nada tiene que ver con la realidad por lo menos en los aspectos más importantes.
Mi abuela doña Victoria Winans Delgado, sobrina carnal de Anita Delgado, facilitó fotos, datos familiares, soportes documentales y material de todo tipo a la escritora gallega Elisa Vázquez de Gey, que ha publicado varios libros sobre la figura de la Princesa de Kapurtala con datos directamente obtenidos de la familia española de Anita Delgado a la que moralmente nombró como su biógrafa personal. Entiende la familia española en cuyo nombre y representación le escribo, que cualquier película que se realice sobre la vida de nuestro familiar debe realizarse con el intento de ensalzar la figura de una española a la que la vida le llevó a vivir una existencia única, un cuento de hadas en los albores del siglo XX, pero no una película en la que los harenes, las supuestas infidelidades y las conspiraciones totalmente fuera de contexto busquen el morbo, la mediocridad de un posible desnudo de la actriz, o la simple relación de unos pocos episodios de la vida de la protagonista totalmente infundados.
Por tanto si quieren hacer algo importante, estudien el personaje, infórmense, documéntense adecuadamente y con ello tendrán la colaboración totalmente desinteresada como hasta la fecha lo ha realizado, de la familia española de Anita Delgado, de cara a dar a conocer la vida de una española a la que un mirlo blanco hizo cambiar su normal existencia.
¡Pero cómo sufren los bisnietos! Tanto el bisnieto del Maharajá de Kapurtala como el sobrino-bisnieto de Anita Delgado están que trinan… ‘Pasión India’, la novela que cuenta la historia del Maharajá de Kapurtala y su esposa española les ha humillado profundamente, dicen.
Están indignados, heridos en su orgullo, dispuestos a librar batalla para que Penélope Cruz, que ha comprado los derechos de adaptación cinematográfica, fracase en su empeño. El sobrino bisnieto Manuel Lucas Sanchís se permite, en una carta abierta a Penélope Cruz que ha enviado a todos los medios de comunicación, aconsejar a nuestra actriz mas internacional que haga una película sin harenes, ni conspiraciones, ni desnudos. O sea que haga una gran mentira, ‘un cuento de hadas’ como dice. Y aconseja basarla en un libro que se jacta de ser la biografía ‘autorizada’ de Anita Delgado. Como su nombre indica, una biografía ‘autorizada’ ha sido sometida obligatoriamente al férreo control de los familiares. Por definición, es una biografía que no puede contarlo todo…
A estos dos bisnietísimos que dicen representar a la totalidad de sus respectivas familias (lo cual es falso, por supuesto) parece indignarles ciertos episodios que narro en ‘Pasión India’. ¿Pero cuáles en concreto? No saben, no contestan. Los bisnietos son tan poco precisos que me pregunto si de verdad lo han leído. De modo que me brindo para acompañarles a las hemerotecas de Paris y Nueva Delhi y a la British Library de Londres para que conozcan ellos mismos la documentación que he utilizado para escribir ‘Pasión India’. Quizás entonces suavicen el tono de sus recriminaciones.
Pero lo que más sorprende es el momento que han escogido para manifestar su indignación. ¿Por qué vociferan ahora si el libro lleva dos años en el mercado? ¿Por qué lo hacen justo cuando ‘Pasión India’ se consolida como un éxito internacional y en el momento en que Penélope Cruz confirma su intención de llevarlo a la pantalla? ¿Es que han tardado dos años en revolvérseles las tripas? Creo más bien que todo este griterío de sobrinos-bisnietos y tataranietos ultrajados, zaheridos y supuestamente humillados, no hace más que ocultar el atractivo tintineo del dinero.
Con su reacción desproporcionada y violenta pretenden coaccionar a Penélope Cruz, así como a Colomo Producciones y Sogecine, los demás productores de la película. Es un proceder que se parece mucho a lo que se llama vulgarmente chantaje. Pero se han topado con profesionales muy acostumbrados a lidiar con este tipo de comportamientos.
Javier Moro
Día de la Tierra
La organización describió las buenas acciones emprendidas por Uruguay que traerán resultados positivos al planeta en general. En tal sentido en un texto dedicado al estado oriental del río Uruguay se comentó que fue uno de los primeros países en presentar un inventario de gases de efecto invernadero ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1982.
En materia de legislación se acentuó la aprobación de las leyes sobre la gestión del suelo, sobre la protección de bosques y se mencionó como positiva la creación y puesta en marcha de la Estrategia Nacional de la Diversidad Biológica aplicada por el Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA)
También las designaciones realizadas por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) se mencionan como aspectos positivos, sobre todo por los beneficios que significa para la protección de la diversidad biológica. Los Bañados del Este y Esteros de Farrapos e Islas del Río Uruguay son dos humedales uruguayos categorizados como “de importancia internacional”.
En lo que refiere a las riquezas acuáticas, Earthday.org describe que el estuario del Río de la Plata -que forma parte del Ecosistema de Convergencia Subtropical- “se encuentra entre los ecosistemas más productivos del mundo (según la NASA)”
En cuanto a la generación de energía eléctrica se menciona que en Uruguay “más del 50% de la energía es suministrada por la energía hidroeléctrica” y se destaca como favorable la reciente creación de un laboratorio de energía renovable “para financiar las inversiones de proyectos de energía renovable y crear puestos de trabajo”.
Earthday.org repasa finalmente algunos datos generales de Uruguay. Se mencionó que el país “es una de las áreas más ricas de pasturas en el mundo”. Existen más de 553 especies de pastos (nativos y especies exóticas adaptadas) En lo referente a la fauna, la organización indicó que son unas 1.300 las especies de vertebrados que han sido identificadas en el país. En esta última categoría 668 son peces, 47 anfibios, 66 reptiles, 446 aves y 11 mamíferos. “Cerca del 35% de las especies de aves del país son migratorias, con al menos tres rutas migratorias diferentes”, especificó.
(Observa)
Avicultores y homosexuales contra Evo Morales
Un Evo de gallina
Desde el gobierno boliviano dijeron que la prensa trata de dañar la imagen del mandatario, al centrarse en "lo superficial" antes que en "lo importante". (Cada vez que se remarca la falta de seriedad, la ignorancia o la mala leche pura y simple la culpable es la prensa. Eso sucede a menudo en Argentina, en Bolivia y en Venezuela: la prensa hace una campaña feroz sobre los dichos inteligentes, glamurosos y combativos de estos preclaros personajes, sobrios, veraces e impolutos...) Productores avícolas y colectivos de homosexuales de Uruguay apuntaron que "ninguna persona que piense un poco puede creer las palabras del presidente boliviano Evo Morales, quien afirmó que el consumo de pollo es una de las causas de la "desviación" hacia la homosexualidad."
Portavoces de la Sociedad de Avicultores Cabañeros y del colectivo Ovejas Negras, que reúne a homosexuales, lesbianas y transexuales de Uruguay consideraron que "las opiniones del mandatario boliviano carecen de lógica y de toda validez científica". El martes en la inauguración de la cumbre social que celebra en su país para discutir sobre el cambio climático, Morales cargó contra los alimentos transgénicos -entre ellos el pollo- al considerar que las aves de granja que son "engordadas con hormonas femeninas y traen consecuencias al ser consumidas, como la homosexualidad. "El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", aseguró Morales ante los miles de asistentes a la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra.
Según dijo a Efe el portavoz del grupo Ovejas Negras Álvaro Queiruga, las opiniones de Morales "reflejan la ignorancia que existe sobre los asuntos de la diversidad y las opciones sexuales hasta en los círculos políticos más encumbrados". "Lo que sí habría que ver es si los transgénicos no nublan el razonamiento, ya que de ser así habría que sospechar que Evo Morales es un gran consumidor de estos alimentos", apuntó Queiruga con sorna. Asimismo, consideró "para bien de los bolivianos y bolivianas" que las palabras de Morales hayan sido "en broma, porque si no lo son, su credibilidad como estadista va a caer a un nivel muy bajo". Queiruga negó además que uno se pueda convertir en "homosexual o heterosexual" por haber consumido alimentos transgénicos, una opinión en la que coincidió con Gregorio Rosa, presidente de la Sociedad de Avicultores Cabañeros de Uruguay. Para el productor avícola "ninguna comida puede producir homosexuales", y afirmó que sugerir algo parecido "no tiene fundamento lógico". "Eso es un mito, que siempre se dijo y con al que nos hemos enfrentado ya en varias ocasiones, y nunca los criadores lo hemos visto como algo serio", afirmó Rosas. Además de ser causa de la homosexualidad, Morales culpó a los alimentos transgénicos y criados con hormonas de causar el aumento prematuro del busto en las niñas, además de causar la calvicie, que es una enfermedad en Europa "por las cosas que comen". El presidente boliviano también atacó a las papas holandesas, que según dijo llevan "veneno", y a la Coca Cola, que consideró un producto químico ideal para destapar inodoros. El revuelo causado por estas declaraciones llevó hoy al Gobierno boliviano a afirmar los medios que destacan estas alusiones de Morales tratan de dañar la imagen del mandatario, al centrarse en "lo superficial" antes que en "lo importante". (Fuente: EFE)
Madrid. - La afirmación del presidente de Bolivia Evo Morales de que la mala alimentación es la causa por la que en Europa hay muchos calvos y de que la homosexualidad es consecuencia de comer pollo criado con hormonas femeninas, generó burlas y ácidos comentarios en medios españoles.
"La verdad es que, ahora que lo pienso, Morales debe de tener razón, porque en las épocas en que comía pollo notaba que me crecían las tetas", escribió la columnista Pilar Rahola en el diario La Vanguardia. "Resuelto, pues. La malvada desviación carnal de los hombres que aman a los hombres no es el resultado natural de su orientación sexual, sino la conjura judeo-yanqui-transgénica contra los pueblos indígenas, cuya alimentación con quinua los salva de caídas de pelo y alas de mariposa", agregó.
En opinión de Rahola, las palabras de Morales dan lugar a comentarios jocosos, pero no debería ser así: "Nos reiríamos si no fuera porque estos cómicos, ridículos, delirantes e incultos personajes gobiernan a millones de personas".
En la misma línea, Gabriela Warkentin, directora del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, consideró en El País que lo dicho por Morales "no pasaría de anécdota si el que hablara no fuese presidente de una nación y si el tema real en el fondo no fuese tan importante como es". En sus palabras, ligar en un mismo discurso al pollo, las hormonas, la homosexualidad y la calvicie como enfermedad es "un dislate mayúsculo" que puede además resultar peligroso: "Quien es homosexual lo es por contaminación. Ahí la anécdota ya pierde chiste, ¿verdad?"
Para Manolo Saco, bloguero del diario Público, "el mal de altura suele afectar a los líderes, que les borra el sentido del ridículo".
Por otra parte, el biotecnólogo y profesor del estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Pere Puig Domenech consideró infundadas, absurdas y bárbaras las afirmaciones del presidente de Bolivia, hechas en la primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra celebrada en Tiquipaya. Puig Domenech señaló que la calvicie y la homosexualidad existen desde que existe la especie humana. "La historia narrada en la Biblia de Sodoma y Gomorra es de varios siglos antes de Cristo, cuando no había organismos genéticamente modificados", dijo este científico citado por medios españoles. A raíz de lo que consideró una "opinión muy poco fundamentada" Puig Domenech recomendó a los políticos a que "se informen adecuadamente, ya que en el pasado algunos presidentes o políticos de grandes países han dicho o hecho cosas parecidas". Como ejemplo puso al entonces presidente de Suráfrica Frederik Willem de Klerk, quien trató de negar la relación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) con el SIDA.
¡Tonto de los coj...! Bueno, no lo pongo entero pero se entiende...
Y es que esta mañana me he levantado helado después de oír las declaraciones de presidente boliviano, Evo Morales. Según él, comer alimentos transgénicos vuelve a los hombres homosexuales, sus palabras:

"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser, como hombres"
Pero eso no es todo: también dice que en Europa somos todos calvos por las cosas que comemos. Y es que los indígenas bolivianos tienen una alimentación tan sana, que los hombres son machos machotes y con una pelambrera sana sanota. No coments.
Mira, no conozco el país, ni sé como se vive allí, ni lo que opinan sus habitantes con respecto a este señor. Y no me debería importar lo que el mequetrefe este dice. Pero me parece una barrabasada y una provocación al mundo entero. Se ha metido con Coca Cola, con las patatas holandesas, con los calvos de Europa... Con todo cristo, vamos. Echando la culpa a todo el mundo de la incompetencia de su país para evolucionar. Aunque claro, con tipos así como va a evolucionar una sociedad.Pero bueno, no me quiero calentar la cabeza más. Y hoy para comer voy a hacer pollo con patata holandesa. A lo mejor mañana os escribe un calvo maricón...
1 comentarios:
Por esa regla de tres, todas las europeas deberíamos tener una delantera impresionante y las operaciones de pecho no se demandarían nada. Que yo sepa uno no se volvía gay por comer pollos (obviemos el chiste facil)... Lo que me extraña es que la comunidad homosexual no se haya quejado de semejante insensatez.
Pues eso, que si comes pollo, pierdes pelo por pluma... ¡Vivir para ver!
Primero era el chancho, hoy es el pollo

Hoy es Morales, el primer hombre de Bolivia, Evo, el que nos sugiere dejar de comer pollo y nos explica por qué. Veamos la nota:
La "Primera Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y la Madre Tierra" ha sido el escenario elegido por el presidente boliviano Evo Morales para realizar su polémico discurso. Según el presidente la calvicie de los europeos se debe a la supuesta mala alimentación que existe entre los habitantes del Viejo Continente. "La calvicie que parece normal es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos, y esto es por las cosas que comen, mientras que en los pueblos indígenas no hay calvos, porque no comemos otras cosas", ha asegurado durante su intervención. Evo Morales también se ha referido a la homosexualidad. Según él, es una consecuencia de una alimentación deficiente. Todo se debe a la ingesta de pollo criado en grandes explotaciones industriales, que estarían cargados con hormonas femeninas. "El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", ha asegurado Morales entre las risas de su auditorio.
"O muerte del capitalismo o Madre Tierra"
Durante el encuentro alternativo promovido por el país andino, Evo Morales también ha realizado una defensa cerrada del ecologismo, hasta el punto en que planteó la disyuntiva entre la muerte del capitalismo o de la "Madre Tierra". "La humanidad está ante la disyuntiva de continuar por el camino del capitalismo y la muerte o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida para salvar a la humanidad", ha afirmado Morales. Por todo ello Morales considera que los países ricos tienen una deuda con el resto del planeta debido a que el "espacio atmosférico" ha sido "ocupado por sus emisiones de gases de efecto invernadero", y ha defendido la creación de un tribunal internacional para juzgar delitos ambientales en la próxima cumbre climática internacional que Naciones Unidas organizará previsiblemente a finales de 2010 en México.
Reacciones inmediatas
El presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales Antonio Poveda, ha criticado este miércoles las manifestaciones del presidente de Bolivia. Poveda ha anunciado que "pediremos una rectificación a la embajada boliviana por estas afirmaciones", que ha calificado de "barbaridad" y de "aberración" al proceder de un jefe de Estado. "La homosexualidad no es ninguna desviación, luego no puede ser atribuida al consumo de trasgénicos", ha afirmado. "Lo que el Gobierno boliviano tiene que hacer es legislar de una vez por todas para garantizar que los homosexuales y transexuales de su país disfruten de los mismos derechos que el resto". En su opinión, "es peligroso que un presidente haga este tipo de comentarios que pueden fomentar el odio hacia la comunidad homosexual". O hacia el pollo. pobre animalito de Dios.
Saudade es poesía en Rosalía de Castro
¿Cómo no hablar de saudade al tratar de la poeta más representativa de Galicia? «Divina Rosalía, Senhora da Saudade e da Melancolía», decía Teixeira de Pascoaes. Pero, también, ¿cómo ponernos de acuerdo sobre lo que designamos con el nombre de saudade? Los problemas comienzan desde que se intenta determinar el sentido originario de la palabra: ¿«soledad»?, ¿«mal de ausencia»?, ¿«melancolía»? Cada autor defiende denodadamente y con pruebas literarias o documentales su teoría. Las posibles relaciones con sentimientos de otros países es otro tema discutido; así la comunidad o no de significados entre saudade y los vocablos suecos langtan y langter, el alemán Sehnsucht, el rumano dór o el gallego morriña. ¿Hasta qué punto es o no la saudade un sentimiento exclusivo y caracterizador de los galaico-portugueses? Con todo, el capítulo más interesante y el más intrincado es el de las teorías interpretativas de la saudade: ¿qué es?, ¿de dónde surge?, ¿qué causas la provocan?, ¿cuáles son sus manifestaciones?...
Vamos a exponer brevemente algunas de las teorías más importantes.
Para Teixeira de Pascoaes, la saudade es un sentimiento esencial del espíritu lusitano, y exclusivo de él; no tiene equivalente en otras lenguas. Surgió de la unión del paganismo greco-romano con el cristianismo judaico; o lo que es igual, del deseo carnal -pagano- unido al dolor espiritual -cristiano-. La saudade es la tristeza y la alegría, la luz y la sombra, la vida y la muerte. Ampliada a la naturaleza, la saudade es el alma universal, donde se realiza la unidad de todo lo existente.
Las palabras de Teixeira de Pascoaes son de poeta; aluden sin concretar a la realidad de la saudade. Según esa teoría, saudade es la forma especial, única y característica con que el pueblo portugués se enfrenta con la existencia y que aparece reflejada en la obra de sus mejores poetas. Imposible concretar más.
Un importante grupo de teorías ponen en relación la saudade con un deseo vago e impreciso. Vicente Risco habla del «deseo de lo lejano», distinguiendo entre morriña -que es deseo de lo lejano concreto- de la tierra, y saudade, deseo de lo lejano inconcreto. Ramón Cabanillas, en su discurso de ingreso en la Academia Gallega, señala de forma metafórica el carácter impreciso del deseo: "recuerdo de una luz que nos hirió en la vaguedad de un sueño”. César Barja se refiere al carácter de deseo insatisfecho que para él tiene la saudade; con palabras de Rosalía de Castro: "«el fantasma del bien soñado»".
Muy numerosas han sido también las teorías que han puesto en relación la saudade con el sentimiento de la tierra ya sea en un sentido de naturaleza o paisaje, ya en el sentido de patria, ya en el de «gran madre». Castelao se plantea si la saudade del gallego no será más que la lucha de dos deseos opuestos e incompatibles: el de estar y no estar en la tierra. La saudade vendría a ser el sentimiento característico de un pueblo escindido por dos tensiones opuestas; la que le lleva a emigrar, a conocer mundo, y la que le impulsa a volver siempre a la tierra.
Interesantísima es la teoría de Nóvoa Santos, el gran médico compostelano, sobre la saudade. Distingue en ella dos elementos básicos: la nostalgia de un pasado fabuloso y el anhelo de revertirse en la tierra. La saudade viene a ser una manifestación del instinto de muerte: un deseo de anularse en el seno de la tierra, de retornar al regazo tierno de la «gran madre».
De carácter psicológico es también la interpretación de otro médico ensayista: Rof Carballo Distingue tres componentes de la saudade (que identifica con 'morriña'): versión hacia la madre, anhelo de la seguridad primigenia y nostalgia de nuestra unidad última. La saudade es así la nostalgia de un paraíso perdido infantil en contraste con las vivencias maduras de la soledad, del desamparo, del desarraigo. Seguridad, unidad, compañía definitivamente perdidas y siempre anheladas están en la base de la saudade. Y, para continuar con médicos, la teoría de otro ilustre galeno: García Sabell: para él la saudade es la nostalgia de la propia persona desaparecida. El proceso es el siguiente: la vida se torna problemática, se produce una objetivación de la propia existencia y surge el extrañamiento. La vida se siente vacía y sin sentido; como consecuencia, también el yo, que vive esa vida que pasa a objetivarse y a cosificarse. Se conserva la conciencia de esa pérdida y se intenta escapar a la vivencia dolorosa buscando la despersonalización absoluta. En este intento infructuoso se llega a veces a la creación artística. El hombre saudoso vive una carencia de sentido en todo, en sí mismo y en la naturaleza.
La teoría filosófica más estructurada sobre la saudade es sin duda la de Ramón Piñeiro. Saudade es sentimiento de soledad, de vivencia sentimental de la soledad. Cuando este sentimiento se vincula a un objeto trascendente al hombre, puede recibir otros nombres: la soledad del ser amado o del bien perdido es añoranza; la soledad de la tierra, nostalgia, etc. Cuando el sentimiento de la soledad se hace inmanente al hombre, entramos en el campo de la verdadera saudade. Por su condición de ser singular, el hombre siente su soledad ontológica, se siente a sí mismo. Este sentirse a sí mismo en su propia singularidad original es sentir saudade. La saudade carece de significación psicológica; es un puro sentimiento ontológico. Distingue Piñeiro así entre morriña y saudade. La primera es un estado de depresión vital al que va unido un sentimiento de tristeza; su sinónimo es la melancolía. Lo contrario de la morriña es la euforia; lo contrario de la saudade -la soledad del ser- es el éxtasis místico -la contemplación del ser-.
El mismo autor aplica su teoría al análisis de la lírica rosaliana y descubre que Rosalía habla de dos clases de saudade: la de la tierra y la del amor, pero expresa en sus poemas las vivencias de las restantes formas de saudade, incluso de la saudade ontológica, pura.
Nosotros vamos a seguir en líneas generales esta última teoría de la saudade. Trataré, pues, las distintas formas de soledad que aparecen reflejadas en la obra de Rosalía. La mayor diferencia con la teoría de Piñeiro es que excluyo del tema de la saudade el «anhelo del bien ideal», no porque me parezca desacertada su inclusión, sino por razones de método. El tema del anhelo tiene en Rosalía de Castro múltiples matices y ramificaciones que nos pueden llevar lejos del sentimiento originario de la soledad. Por esta razón prefiero tratarlo aparte.
La saudade que tiene más amplia representación en la obra de Rosalía es la de la tierra. Podríamos pensar que es la típica del emigrante que marcha a América, pero no es así; en éste coinciden distintas saudades. Para sentir la saudade de la tierra no se necesita una gran distancia, y muchas veces no es saudade de Galicia sino del pequeño lugar donde se ha nacido. Veamos algunos ejemplos:
Empezaremos con un ejemplo típico de saudade provocada por lejanía de Galicia, pero sin que sepamos el lugar desde donde se siente ni las circunstancias personales de la persona que habla.
Airiños, airiños aires,
airiños da miña terra;
airiños, airiños aires,
airiños, leváime a ela.
Sin ela vivir non podo,
non podo vivir contenta,
que adonde queira que vaia,
cróbeme unha sombra espesa.
Cróbeme unha espesa nube
tal preñada de tormentas,
tal de soidás preñada,
que a miña vida envenena.
En este poema, como en los de emigrantes, se sufre de soidás: soledad de la tierra, pero también soledad de personas y cosas que quedan en Galicia:
Leváime, leváime, airiños,
leváime a donde me esperan
unha nai que por min chora,
un pai que sin min n'alenta,
un irmán por quen daría
a sangre das miñas venas,
e un amoriño a quen alma
e vida lle prometera.
¡Ai, miña probe casiña!
¡Ai, miña vaca bermella!
Años que balás nos montes,
pombas que arrulás nas eiras,
mozos que atruxás bailando,
redobre das castañetas,
xas-co-ras-chás das cunchiñas,
xurre-xurre das pandeiras,
tambor do tamborileiro,
gaitiña, gaita gallega,
xa non me alegras dicindo:
¡Muiñeira, muiñeira!
En otros poemas, la evocación de los seres que provocan el sentimiento de soledad es aún más desordenada: se habla antes de las higueras o los nabos que de la mujer. Estas explosiones de sentimiento ante cosas al parecer insignificantes -típicas del gallego- han sido ridiculizadas en multitud de chistes y anécdotas por pueblos en los que la afectividad tiene menos importancia. Sin embargo son propias de todo estado emocional y revelan por parte de Rosalía un gran conocimiento del espíritu humano. Esta vinculación sentimental a seres y cosas que en la vida ordinaria pasan casi inadvertidos es universal. Pensemos en la persona que ante la muerte de un ser querido es capaz de mantener la serenidad y que de pronto estalla en lágrimas a la vista de un objeto insignificante usado por él: unas zapatillas, un lápiz, un pañuelo...
Otro ejemplo de esta vinculación saudosa del emigrante hacia personas y cosas es el poema «Adiós ríos, adiós fontes». En él, en primer lugar, tras una evocación general de la tierra, va la huerta; en medio más o menos, la Virgen de la Asunción, y justo al final, aunque ya antes hubo una alusión ("amoriñas das silveiras/que eu lle daba o meu amor") va la mujer amada. Esta forma de enumerar que emplea Rosalía es precisamente el elemento que mejor expresa la emoción del protagonista.
Este sentimiento mixto de saudade de la tierra, del amor, de compañía, puede sobrevenir sin relación con la distancia física que separa al saudoso del lugar donde vivió. En «Campanas de Bastabales», es el sonido de esas campanas lo que provoca la saudade. Por tanto no se trata de una lejanía física sino espiritual. Probablemente la mujer que habla siente saudade de la seguridad que le ofrecía la casa paterna, de la ternura de familiares y amigos antiguos.
Lugar idóneo para que el gallego sienta saudade de su tierra es Castilla: el contraste de paisaje y clima exacerba la nostalgia de la tierra natal. Un ejemplo en que Rosalía nos habla de sus propias experiencias saudosas es el poema «Unha tarde alá en Castilla»
La saudade de la tierra se produce a menudo dentro de la misma Galicia y a veces tiene razones sociológicas y no psicológicas, como en el caso de «Campanas de Bastabales». Por ejemplo, la gente de mar se siente extraña tierra adentro, tiene distintas costumbres y formas de vivir. E incluso en el interior hay diferencias entre las gentes de la montaña y las de valles y llanos, que suelen ser más ricas y más "civilizadas". La saudade de una montañesa que piensa en sus lares nativos está recogida en el poema «Rosiña cal sol dourado»:
Danlle estrañesa os cantares,
danlle de chorar deseios,
i, os ollos de bágoas cheios,
pensa nos nativos lares.
Que n'hai máis tristes pesares,
máis negra malencolía
que a que entre estraños se cría.
La aldeana, trasladada a la ciudad, siente saudades de la aldea: las calles enlosadas, las torres de las iglesias, los muros de las casas la hacen sentirse extraña. Le falta el olor a campo de su aldea, los bosques, los espacios abiertos al aire y al sol:
De soidás morríase
na vila, sospirando pola aldea;
asombrábana as casas cos seus muros,
e asombrábana as torres e as igrexas.
En este poema advertimos el sentido maternal de la tierra. La pobre se muere lejos de ella como un niño separado de su madre. En realidad no hay razones para esa extrañeza que siente la aldeana, para su negativa inconsciente al ambiente ciudadano. Sólo nos lo explicamos por una vinculación a la tierra que reproduce la del niño con su madre: seguridad, ternura, protección... En este poema, como en el anterior, y también en el de «Campanas de Bastabales», encontramos un sentimiento de la tierra de carácter tribal; tierra es el pequeño rincón donde se nace, el conjunto de seres unidos por lazos familiares o de antigua amistad. Fuera de esos estrechos límites acecha la saudade.
El anhelo de revertirse a la tierra, que es según Nóvoa Santos uno de los componentes de la saudade, aparece reflejado en la obra de Rosalía de Castro. Sólo en la propia tierra encuentra reposo absoluto el cuerpo muerto:
Jamás del extranjero el pobre cuerpo inerte,
como en la propia tierra en la ajena descansa.
En el poema a sir John Moore, general inglés muerto en la batalla de Elviña (La Coruña) y allí enterrado, Rosalía lamenta lo lejos que sus restos están de su país natal, aunque insiste en que, después de su patria, en ningún sitio encontraría mejor sepultura.
La saudade amorosa está también reflejada en la obra de Rosalía. No faltan ejemplos masculinos («Queridiña dos meus ollos», pero lo más frecuente es que aparezca en boca de una mujer:
¡Si souperas qué estrañeza,
si souperas qué sofrir
desque dél vivo apartado
o meu corazón sentíu!
Tal me acoden as soidades,
tal me queren afrixir,
que inda máis feras me afogan,
si as quero botar de min.
La nostalgia de un pasado nebuloso que, como hemos visto, es para algunos autores elemento capital de la saudade, se encuentra reflejada por Rosalía. Unas veces se refiere a un pasado personal y otras al pasado de Galicia, pero siempre del mismo modo vago. El «pasado dichoso» en su momento no dejó huella poética o bien porque cuando fue presente no se vivió como dichoso o bien porque Rosalía empezó a escribir más tarde. Creemos que sucedió lo primero y que el tiempo actuó como elemento idealizador, influyendo en esto la comparación con el presente más doloroso. Veamos un ejemplo de saudade por el propio pasado:
Aquelas risas sin fin,
aquel brincar sin dolor,
aquela louca alegría,
¿Por qué acabóu?
Aqueles doces cantares,
aquelas falas de amor,
aquelas noites serenas,
¿Por qué non son?
Aquel vibrar sonoroso
das cordas da arpa y os sons
da guitarra malencónica,
¿quén os levóu?
Todo é silencio mudo,
soidá, dolor,
onde outro tempo a dicha
sola reinóu...
Cuando nos trasladamos al pasado real de Rosalía, a La Flor, a sus veinte años, nos encontramos con que el «pasado dichoso» ha retrocedido aún más: ya han desaparecido los días de dicha y sólo vemos dolores, soledad y llanto. En estos poemas juveniles encontramos una vivencia de la soledad que, pese a las rotundas afirmaciones de la autora, sentimos como propia de la adolescencia. Rosalía se siente sola, predestinada a la soledad en un mundo de seres acompañados: es el héroe romántico marcado con «fatídico emblema». La soledad es una nota distintiva:
Cuando miré de soledad vestida
la senda que el Destino me trazó,
[...]
sentí en un punto aniquilar mi vida.
¡Sola era yo con mi dolor profundo
en el abismo de un imbécil mundo!
En uno de sus más conocidos poemas, Rosalía nos habla de una clase de saudade más rara: la saudade del dolor. Relacionado con ella está ese convencimiento del poeta de que en el fondo del alma hay un vacío que no se llena con alegrías sino con dolor, de que el dolor es una forma de compañía. Así, cuando un dolor hondo desaparece, se sienten soledades de él. El poema «Unha vez tiven un cravo» es un ejemplo perfecto:
...xa non sentín máis tormentos
nin soupen qué era delor;
soupen só que non sei qué me faltaba
en donde o cravo faltóu,
e seica, seica tiven soidades
daquela pena... ¡Bon Dios!
Y con esto nos vamos aproximando a la vivencia más pura de la saudade: la vivencia de la propia singularidad, de la soledad ontológica del hombre. En sus versos podemos distinguir los pasos previos que la fueron acercando a ese sentimiento. En primer lugar, Rosalía pasa por la experiencia de quedarse sola, es decir, prescindir voluntariamente de compañía. En esa soledad provocada advierte todavía presencias diminutas: un ratón oculto, la mosca, el ruido de la leña al arder, y se aferra a esa forma de compañía («Aquel romor de cántigas e risas».
En la teoría de García Sabell sobre la saudade hemos visto que en el proceso que llevaba a ella es importante el extrañamiento. Hemos tenido ocasión de comprobar en los poemas citados la frecuencia con que el saudoso siente extrañeza o asombro ante lo que le rodea. Veamos ahora cómo ese extrañamiento se prolonga a la tierra madre. Rosalía se siente extranjera, extraña en su propia tierra:
...cerraba a noite silenciosa
os seus loitos tristísimos
en torno da estranxeira na súa patria,
que, sin lar nin arrimo,
sentada na baranda contempraba
cál brilaban os lumes fuxitivos.
Cual si en suelo extranjero me hallase,
tímida y hosca, contemplo
desde lejos los bosques y alturas
y los floridos senderos.
Normalmente no encontramos en la saudade ontológica de Rosalía la neutralidad psicológica que Piñeiro señala en esa vivencia. En general aparece teñida de amargura, se vive como una limitación. Es como si Rosalía hubiera intentado romper los límites de su ser y comprobara con dolor el fracaso. Creo que el ejemplo más claro de esto está al comienzo de En las orillas del Sar:
Ya que de la esperanza, para la vida mía,
triste y descolorido ha llegado el ocaso,
a mi morada oscura, desmantelada y fría
tornemos paso a paso,
porque con su alegría no aumente mi amargura
la blanca luz del día.
Contenta, el negro nido busca el ave agorera;
bien reposa la fiera en el antro escondido;
en su sepulcro, el muerto; el triste, en el olvido,
y mi alma en su desierto.
Aunque se dice que el alma reposa contenta en su desierto, antes se nos ha hablado del ocaso de la esperanza y de la amargura que produce la luz del día. Sin embargo es cierto que, al menos en un poema, Rosalía expresó la vivencia de la soledad ontológica incontaminada de cualquier otro sentimiento; vivencia pura de su singularidad personal, hecha de cuerpo y espíritu:
Algúns din: ¡miña terra!
Din outros: ¡meu cariño!
I éste: ¡miñas lembranzas!
I aquél: ¡os meus amigos!
Todos sospiran, todos,
por algún ben perdido.
Eu só non digo nada,
eu só nunca sospiro,
que o meu corpo de terra
i o meu cansado esprito,
a donde quer que eu vaia,
van conmigo.
En este poema, Rosalía hace una especie de recuento de las saudades de que ha hablado: de la tierra, del amor, del pasado, de la amistad. Se da cuenta de que ha superado esas etapas, pero curiosamente no da nombre a ese sentimiento de sentirse a sí misma, a su cuerpo de tierra y a su cansado espíritu. Rosalía era consciente de que el sentimiento de soledad que inspiraba la falta de la tierra, o del amor, o de los amigos, o del dolor, era saudade. Ella emplea escasamente esa palabra. Prefiere soidá, soedade, soidade, que son equivalentes y más populares. Sin embargo no llamó por ese nombre al sentimiento más radical de la soledad. Parece claro que Rosalía tenía de la saudade una idea distinta a la que nosotros estamos siguiendo. Para ella, saudade era la nostalgia de un bien perdido. El sentimiento de la íntima soledad no puede relacionarlo con esa pérdida, y lo deja innominado. De todas formas, de Rosalía interesan menos sus ideas que sus intuiciones poéticas. Llamémosla o no saudade, en sus versos ha dejado constancia de la más radical vivencia de la soledad del hombre.

