Avicultores y homosexuales contra Evo Morales

"Tú di que fue la prensa pronorteamericana la que entendió mal y te cae encima".


Un Evo de gallina

Productores avícolas y grupos de homosexuales uruguayos condenaron las palabras del presidente boliviano Evo Morales, que afirmó que el consumo de pollo es una de las causas de la “desviación” hacia la homosexualidad.
Desde el gobierno boliviano dijeron que la prensa trata de dañar la imagen del mandatario, al centrarse en "lo superficial" antes que en "lo importante". (Cada vez que se remarca la falta de seriedad, la ignorancia o la mala leche pura y simple la culpable es la prensa. Eso sucede a menudo en Argentina, en Bolivia y en Venezuela: la prensa hace una campaña feroz sobre los dichos inteligentes, glamurosos y combativos de estos preclaros personajes, sobrios, veraces e impolutos...) Productores avícolas y colectivos de homosexuales de Uruguay apuntaron que "ninguna persona que piense un poco puede creer las palabras del presidente boliviano Evo Morales, quien afirmó que el consumo de pollo es una de las causas de la "desviación" hacia la homosexualidad."

Portavoces de la Sociedad de Avicultores Cabañeros y del colectivo Ovejas Negras, que reúne a homosexuales, lesbianas y transexuales de Uruguay consideraron que "las opiniones del mandatario boliviano carecen de lógica y de toda validez científica". El martes en la inauguración de la cumbre social que celebra en su país para discutir sobre el cambio climático, Morales cargó contra los alimentos transgénicos -entre ellos el pollo- al considerar que las aves de granja que son "engordadas con hormonas femeninas y traen consecuencias al ser consumidas, como la homosexualidad. "El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", aseguró Morales ante los miles de asistentes a la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra.

Según dijo a Efe el portavoz del grupo Ovejas Negras Álvaro Queiruga, las opiniones de Morales "reflejan la ignorancia que existe sobre los asuntos de la diversidad y las opciones sexuales hasta en los círculos políticos más encumbrados". "Lo que sí habría que ver es si los transgénicos no nublan el razonamiento, ya que de ser así habría que sospechar que Evo Morales es un gran consumidor de estos alimentos", apuntó Queiruga con sorna. Asimismo, consideró "para bien de los bolivianos y bolivianas" que las palabras de Morales hayan sido "en broma, porque si no lo son, su credibilidad como estadista va a caer a un nivel muy bajo". Queiruga negó además que uno se pueda convertir en "homosexual o heterosexual" por haber consumido alimentos transgénicos, una opinión en la que coincidió con Gregorio Rosa, presidente de la Sociedad de Avicultores Cabañeros de Uruguay. Para el productor avícola "ninguna comida puede producir homosexuales", y afirmó que sugerir algo parecido "no tiene fundamento lógico". "Eso es un mito, que siempre se dijo y con al que nos hemos enfrentado ya en varias ocasiones, y nunca los criadores lo hemos visto como algo serio", afirmó Rosas. Además de ser causa de la homosexualidad, Morales culpó a los alimentos transgénicos y criados con hormonas de causar el aumento prematuro del busto en las niñas, además de causar la calvicie, que es una enfermedad en Europa "por las cosas que comen". El presidente boliviano también atacó a las papas holandesas, que según dijo llevan "veneno", y a la Coca Cola, que consideró un producto químico ideal para destapar inodoros. El revuelo causado por estas declaraciones llevó hoy al Gobierno boliviano a afirmar los medios que destacan estas alusiones de Morales tratan de dañar la imagen del mandatario, al centrarse en "lo superficial" antes que en "lo importante". (Fuente: EFE)

Madrid. - La afirmación del presidente de Bolivia Evo Morales de que la mala alimentación es la causa por la que en Europa hay muchos calvos y de que la homosexualidad es consecuencia de comer pollo criado con hormonas femeninas, generó burlas y ácidos comentarios en medios españoles.

"La verdad es que, ahora que lo pienso, Morales debe de tener razón, porque en las épocas en que comía pollo notaba que me crecían las tetas", escribió la columnista Pilar Rahola en el diario La Vanguardia. "Resuelto, pues. La malvada desviación carnal de los hombres que aman a los hombres no es el resultado natural de su orientación sexual, sino la conjura judeo-yanqui-transgénica contra los pueblos indígenas, cuya alimentación con quinua los salva de caídas de pelo y alas de mariposa", agregó.
En opinión de Rahola, las palabras de Morales dan lugar a comentarios jocosos, pero no debería ser así: "Nos reiríamos si no fuera porque estos cómicos, ridículos, delirantes e incultos personajes gobiernan a millones de personas".

En la misma línea, Gabriela Warkentin, directora del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, consideró en El País que lo dicho por Morales "no pasaría de anécdota si el que hablara no fuese presidente de una nación y si el tema real en el fondo no fuese tan importante como es". En sus palabras, ligar en un mismo discurso al pollo, las hormonas, la homosexualidad y la calvicie como enfermedad es "un dislate mayúsculo" que puede además resultar peligroso: "Quien es homosexual lo es por contaminación. Ahí la anécdota ya pierde chiste, ¿verdad?"

Para Manolo Saco, bloguero del diario Público, "el mal de altura suele afectar a los líderes, que les borra el sentido del ridículo".

Por otra parte, el biotecnólogo y profesor del estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Pere Puig Domenech consideró infundadas, absurdas y bárbaras las afirmaciones del presidente de Bolivia, hechas en la primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra celebrada en Tiquipaya. Puig Domenech señaló que la calvicie y la homosexualidad existen desde que existe la especie humana. "La historia narrada en la Biblia de Sodoma y Gomorra es de varios siglos antes de Cristo, cuando no había organismos genéticamente modificados", dijo este científico citado por medios españoles. A raíz de lo que consideró una "opinión muy poco fundamentada" Puig Domenech recomendó a los políticos a que "se informen adecuadamente, ya que en el pasado algunos presidentes o políticos de grandes países han dicho o hecho cosas parecidas". Como ejemplo puso al entonces presidente de Suráfrica Frederik Willem de Klerk, quien trató de negar la relación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) con el SIDA.


Y en Crónicas de Icaria...

¡Tonto de los coj...! Bueno, no lo pongo entero pero se entiende...

Y es que esta mañana me he levantado helado después de oír las declaraciones de presidente boliviano, Evo Morales. Según él, comer alimentos transgénicos vuelve a los hombres homosexuales, sus palabras:

Evo

"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser, como hombres"

Pero eso no es todo: también dice que en Europa somos todos calvos por las cosas que comemos. Y es que los indígenas bolivianos tienen una alimentación tan sana, que los hombres son machos machotes y con una pelambrera sana sanota. No coments.

Mira, no conozco el país, ni sé como se vive allí, ni lo que opinan sus habitantes con respecto a este señor. Y no me debería importar lo que el mequetrefe este dice. Pero me parece una barrabasada y una provocación al mundo entero. Se ha metido con Coca Cola, con las patatas holandesas, con los calvos de Europa... Con todo cristo, vamos. Echando la culpa a todo el mundo de la incompetencia de su país para evolucionar. Aunque claro, con tipos así como va a evolucionar una sociedad.Pero bueno, no me quiero calentar la cabeza más. Y hoy para comer voy a hacer pollo con patata holandesa. A lo mejor mañana os escribe un calvo maricón...

1 comentarios:

tita hellen dijo...

Por esa regla de tres, todas las europeas deberíamos tener una delantera impresionante y las operaciones de pecho no se demandarían nada. Que yo sepa uno no se volvía gay por comer pollos (obviemos el chiste facil)... Lo que me extraña es que la comunidad homosexual no se haya quejado de semejante insensatez.

Pues eso, que si comes pollo, pierdes pelo por pluma... ¡Vivir para ver!