Adjetivos hiperbombásticos

"Puro, táctil, resplandeciente, carnal, etéreo, complejo..."

Estas son las virtudes inefables que el enólogo de Bodegas Chandon, Manuel Louzada atribuyó en un breve discurso encendido al champagne Dom Pèrignon cosecha 2000, recién presentado en la Argentina.

Como diría la pombogira Rainha das Rainhas de mae Alma de Shangó cuando ofrece su copa: "¡Bebe, desquiciado! Que aquele que nao bebe, se perde..."
Ahora: ¿será para tanto? A mí el champagne no me parece una bebida tan excepcional, ni aún siendo de Moët-Chandon. Hay para todos los gustos, ¿vio? Marche un oporto El Abuelo, que hace frío.