Al hamdu lill'ah!

El Rey Abdulá de Arabia Saudí transmitió ayer en Madrid el mensaje de un islam moderado, ponderado y tolerante e instó a «abrir una nueva página para la Humanidad donde la reconciliación sustituirá a la disputa». El Monarca de uno de los países que paradójicamente aplica con mayor rigidez la religión islámica, hizo un llamamiento al diálogo entre todos los credos y las filosofías del mundo y aclaró que los responsables de las tragedias no son las religiones, sino los extremistas. El hombre, afirmó, puede destruir el planeta, pero también «convertirlo en un oasis de paz y seguridad».
Abdulá transmitió este mensaje durante la inauguración de la Conferencia Mundial para el Diálogo que se celebra en Madrid, ante la presencia de Su Majestad el Rey, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y representantes espirituales de prácticamente todas las religiones (?), quienes respondieron a sus palabras poniéndose de pie y con un largo aplauso.

Todos los credos del mundo

Además de cristianos, musulmanes y judíos, asistieron al acto representantes de las distintas filosofías orientales como budistas, taoístas, hindúes y confucianos. Todos ellos con sus típicas vestimentas tradicionales se reunieron en el Patio de Los Austrias del Palacio de El Pardo, que ayer ofrecía una pintoresca imagen nada frecuente.
Entre los asistentes estaban el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso; Tony Blair, enviado especial para la paz en Oriente Próximo, y el reverendo Jesse Jackson, fundador de la liga por los derechos de los afroamericanos en Estados Unidos. También acudieron los ministros de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, y de Justicia Mariano Fernández Bermejo, así como el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
A diferencia de otras religiones, los musulmanes no tienen una voz única que hable en nombre de todos ellos, pero en esta ocasión el Rey saudí había consensuado el mensaje que transmitió ayer con los teólogos y pensadores que representan a los musulmanes de todo el mundo a quienes reunió recientemente en la ciudad santa de La Meca. Abdulá, que también tiene el título de Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas (La Meca y Medina), afirmó que ese mensaje anuncia que «el islam es la religión de la moderación, la ponderación y la tolerancia» y que insta al «diálogo constructivo».
Condena del extremismo
También afirmó el Rey saudí que fue Dios quien estableció las diferentes religiones y que, si Dios lo hubiera querido, habría impuesto un solo credo para toda la Humanidad. Afirmó Abdulá que «la diferencia no tiene que conducir al enfrentamiento» y aclaró que «las tragedias vividas a lo largo de la historia de la Humanidad no eran por motivo de las religiones, sino por culpa del extremismo que adoptaron algunos de los seguidores».

«Vacío espiritual»

Advirtió del «momento crítico» que vive la Humanidad, con «el exceso del terrorismo, el desmembramiento de la familia», las drogas, las disputas racistas, la explotación del débil, como consecuencia del «vacío espiritual» causado por el «distanciamiento de Dios».
En su opinión, los anteriores intentos de diálogo entre las distintas religiones han fracasado porque «intentaron fundir las religiones» con el pretexto de acercarlas y los seguidores de cada religión «están convencidos de su propia creencia y no aceptan otra». Por el contrario, el Monarca saudí invitó a «buscar lo que nos une», es decir, la fe en Dios, los nobles principios y una elevada ética. Así, instó a vencer el odio con afecto y el extremismo con tolerancia.
En la inauguración de la Conferencia Mundial del Diálogo también intervino Don Juan Carlos, quien animó a las personalidades y expertos asistentes al encuentro a «aportar lo mejor de sus reflexiones» para acabar «para siempre con la inaceptable barbarie terrorista». Asimismo, el Rey instó a luchar contra el hambre, la enfermedad y la pobreza, a respetar los derechos del ser humano y a promover la defensa del medio ambiente.
Además, intervino el presidente de la Liga del Mundo Islámico, Abdalá al Turki, quien insistió en que «el Islam es fuente de tolerancia» y confió en que esta Conferencia no termine siendo «estéril» como otras, que se han quedado en pronunciamientos teóricos, sino que estos esfuerzos beneficien a la humanidad.
Con estas palabras que invitan al acercamiento empezó ayer la Conferencia Mundial para el Diálogo, convocada por la Liga del Mundo Islámico, a instancias del Rey Abdulá. A lo largo de tres días, unos 250 expertos -de ellos sólo 15 mujeres- intentarán buscar caminos para la paz y el entendimiento.