José Artigas, Protector de los Pueblos Libres, moría un día como hoy hace 158 años.



Se cumplen hoy 158 años de la muerte de José Artigas, prócer sin igual en las gestas independentistas. Héroe victorioso en Las Piedras en los comienzos de la revolución oriental en 1811, vio truncada su carrera militar como Jefe Federal en los campos de Tacuarembó en 1819 frente a las fuerzas portuguesas que incitaba el gobierno de Buenos Aires. Pero entre uno y otro episodio bélico dejó el legado de su iluminado pensamiento y el enorme ascendiente que tuvo sobre los pueblos que vivían al Oriente del Río Uruguay.

Así quedó el testimonio heroico del Éxodo del Pueblo Oriental, cuando dejó el territorio seguido por mil carretas y unas 16.000 personas -hombres, mujeres y niños- que se instalaron en el Ayuí.

El Congreso del año XIII, de hondo contenido democrático, republicano y federalista. Sus célebres instrucciones a los representantes de la Banda Oriental, rechazados por el centralismo porteño que veía en él a un enemigo poderoso.

Su apogeo como Protector de los Pueblos Libres en su célebre campamento de Emancipación, con el reconocimiento y apoyo de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Misiones, además de su Banda Oriental, en lo que podía llamarse el primer mercado común regional. Todos unidos por un pabellón azul y blanco al centro, atravesado por una franja diagonal roja, y la convicción de que juntos podrían encontrar su destino.

Ideas claras, firmes y revolucionarias para una época donde Buenos Aires quería a toda costa imponer su centralismo portuario y el imperio portugués buscaba expandirse y llegar hasta el Río de la Plata. Dos enemigos demasiado poderosos unidos por una sola consigna: terminar con el peligro que significaban Artigas y su pensamiento.

Tras la derrota, el exilio. Iniciado en 1820 en suelo paraguayo, bajo la protección temerosa de los dictadores Gaspar Rodríguez de Francia primero y Carlos Antonio López después. En una modesta chacra vivió su ostracismo de 30 años y murió rodeado de indios y campesinos.

Nunca quiso volver a su suelo convertido en patria independiente. Pero fue y es el héroe máximo de nuestro Uruguay.