Morte nos búzios: una novela que se las trae

No hay caso: cuando alguien sabe escribir (comunicar, enseñar, transmitir) y es un voyeur de la sociedad como el Doctor Reginaldo Prandi puede darse el lujo de pergeñar una novela policial con absoluta maestría.
Estoy leyendo "de prestado" su primera novela negra -"Morte nos búzios"- y estoy brasileñamente espantado; no es para menos: aborda una serie de crímenes ficticios ocurridos en la Nueva York del Sur, su São Paulo agresiva y pujante, en torno a una casa de candomblé cuya iyalorisha lee la presencia de la muerte en su juego de búzios. Las víctimas, aparentemente inconexas y aleatorias, aparecen muertas de manera muy especial, como si se tratase de ofrendas votivas a los orisha del candomblé. Mi actividad interrumpida por casi dos semanas de ajetreo me ha impedido sumergirme como quisiera en esta novela singular, pero desde aún antes de la mitad tengo la obligación de recomendarla.
El doctor Reginaldo conoce a fondo aquello de lo que escribe y lo hace con un estilo respetuoso, donde se mezcla el oficio de observación del investigador al evidente sentido de pertenencia a nuestras culturas afrobrasileñas. Religioso: atrévase a leerlo. Público en general: disfrute una novela policial muy bien escrita. Curioso: conocerá más acerca de la naturaleza humana con sus altibajos oscilantes entre la inocencia y la culpabilidad; pero sobre todo el mundo fascinante del candomblé y los prejuicios que despierta a quienes creen que "los otros" carecen de valores.