Cómo destruir una presidencia


Adelanto de la Revista Noticias:
Cómo destruir una presidencia
El analista de la revista Noticias adelanta parte de su columna, que aparecerá en la edición de mañana. Imperdible.

Por James Neilson

A la presidenta Cristina de Kirchner le gusta imaginarse la protagonista de un "relato" escrito por ella misma en que, gracias a su inteligencia superior y su insólita capacidad administrativa, la Argentina se ve transformada en un país con instituciones eficaces, próspero, equitativo y sumamente agradecido. Por lo demás, para asombro de los odiados neoliberales, lo hace aplicando fórmulas ideadas por los pensadores criollos que tanto le entusiasmaron en los años setenta cuando era una estudiante en La Plata. A su modo es presa de una ficción que creó a partir de sus lecturas. Si no logra escapar muy pronto, su gestión será tumultuosa y podría terminar bien antes de diciembre de 2011.

Desgraciadamente para Cristina y para el país, el "relato" que según parece la obsesiona ha resultado ser un bodrio. Por algún motivo que acaso podría aclarar un psicólogo, cuando quiere escribir "firmeza" le sale "terquedad insensata"; "dignidad" se ve reemplazada por "soberbia" y "autoridad" por "prepotencia". Asimismo, se resiste a entender que el milagro económico de los años últimos debe menos a las bondades del "modelo" setentista o a la sabiduría heterodoxa de su marido que a los precios extraordinariamente altos que se han pagado últimamente por las commodities mayormente agrícolas que el país está en condiciones de exportar.
En la tragedia griega, los al parecer "bendecidos por los dioses" se destruyen a sí mismos porque su orgullo y la desmesura que suele acompañarlo – hibris - les impiden comprender que la diosa Némesis les está preparando un castigo condigno. Confiados en que el destino seguirá privilegiándolos se mantienen en sus trece hasta que su aventura llegue a un fin que por lo general es muy desagradable. Hace algunos años, Cristina afirmó que le interesaba mucho la literatura griega: le convendría volver a ella.


Lea la nota completa en la edición de manaña de revista Noticias.