Talladores de santos populares


Ramón Gregorio Cabrera en su taller dentro del Museo de Artesanías y Folklore de la ciudad de Corrientes, 2004.



El libro "San La Muerte" organizado por los amigos Dany Barreto y Juan Batalla -publicación de la Editorial Argentina para su colección Arte Brujo- nos permite asomar al misterio de la religiosidad popular en las provincias argentinas del territorio misionero donde nace este culto tan particular como malinterpretado. Entre las fotos de increíble belleza aparecen textos que por cierto, no quedan rezagados. Y datos acerca de los artesanos/artistas que, desde el ámbito de la fe en "el santito" reproducen iconográficamente su figura psicopompa. Aquí algunos artistas consignados por este volumen que muy calurosamente recomiendo.

Los santeros

Andrés Cáceres (oriundo de Derqui, como Cabrera) trabaja la madera y el hueso, especialmente el hueso humano, asignando a las falanges cierta potencialidad mágica benéfica para las tallas.
Jorge Abel Lossada (oriundo de Mercedes) es un reconocido orfebre que realiza sus santitos en plata y oro, fundamentalmente para ser incorporados bajo la piel.
La familia Rodríguez (Capiatá, Paraguay) representa una estirpe de tradición no sólo en la devoción sino también en la particular estética que caracteriza la producción seriada que logra. El rito santero se remonta al pionero Cándido -ya muerto-, cuya herencia perpetúa hoy su prolífica descendencia con una destacada fabricación artesanal de manufactura con cierto vestigio industrial, pero sin perder la solemnidad de rigor que impone la santería popular.
Aquí se aprecia una figura voluminosa y sensual, tallada en madera con rasgos definidos por una impronta personal que oscila entre la serenidad de una ilusión de ensueño y la pasión de una inquietante quimera. Además, se suma el tono blanco que define cada pieza con líneas negras que exaltan la figura.