Crónica de una infamia: DISCRIMINACIÓN EN LA PALOMA

DENUNCIAN DISCRIMINACIÓN EN LA PALOMA
Matices
21.02.2008


Una familia integrada por blancos y negros fue a cenar a un bar de La Paloma y no fue atendida porque - según se les dijo - no había forma de ubicarlos. Montevideo Portal habló con la familia que habla de discriminación, y con el dueño del bar, que restó trascendencia al asunto.

Zelmar Colman tiene 34 años y es uruguayo, pero hace nueve años que vive en España con su familia y vino a La Paloma de vacaciones. Es negro, mientras que su mujer es blanca, conformando una "familia mixta", como él definió en conversación con Montevideo Portal.

En la noche del martes pasado, relató Zelmar, concurrió junto a su familia y la de su esposa al restaurante El Sargo, a las 22:30 horas. En total eran doce personas, nueve adultos y tres niños, que pidieron al personal del restaurante que se dispusiera una mesa grande o bien se agruparan algunas de las que estaban vacías para poder sentarse todos juntos. Según cuenta Zelmar, al principio esperaron mientras el camarero discutía con el dueño del local sobre cómo ubicar a la familia. "Nos dejaron esperando, se iba demorando, había dos camareros cerca, pero después ya no había nadie y al rato se nos dijo que era imposible juntar dos mesas, y eso que el local estaba a la cuarta parte de rendimiento", dijo.

La familia vivió con indignación estos momentos, y Zelmar se llevó fuera del local a su madre y abuela "para que no se sintieran mal". Ellos están convencidos que el trato que recibieron fue discriminatorio. "Nunca me había pasado: en los nueve años que estoy viviendo en Europa he ido a comer a cualquier lado, me siento como raro y extranjero en casa. Vengo de vacaciones a Rocha, y me pasa esto", dijo.

Montevideo Portal habló también con Pedro Viera, el dueño del establecimiento que restó trascendencia al hecho y negó que tuviera algo que ver con discriminación. Explicó que "el restaurante no es tan grande como la gente manifiesta, y pretendían que se modificaran las mesas y una serie de cuestiones por el estilo para estar todos juntos. Eso, sumado a la hora en que llegaron y que era tanta gente, les dijimos que no los podíamos atender y les cayó bastante mal". Viera dijo que esa dificultad para atender a grupos numerosos "fue un problema que se dio todo el verano; aparte la gente viene tarde, entonces nos ha complicado", y detalló que el local "tiene columnas y una serie de cosas, entonces a efectos de no complicarnos ya hay tres mesas grandes preparadas", las cuales estaban ocupadas esa noche. Además, expresó que el problema no es sólo locativo sino de personal disponible para atender cada mesa.

"Uno de los señores, que era blanco, me dijo bastantes cosas, que me iba a escrachar, y eso. (...) Pero el señor de color no habló nunca conmigo. (...) Un tema de discriminación no fue y en La Paloma eso no existe. Sorprendería mucho a alguien aquí que se dijera que hay un lugar en que se discrimine", afirmó Viera.

Montevideo Portal
Viera, yo le aseguro que quien separa a los seres humanos en categorías tales como "blanco" o "de color" ya está discriminando. Me recuerda usted a mi abuela paterna, doña Isidora Sosa Sánchez (también oriunda de Rocha y educadora) que decía no discriminar, pero agregando: "Para que entren y salgan "esas personas" es que se inventaron las puertas de servicio". Era una verdadera maestra, hasta en el arte de discriminar. Eso sí, como usted: con mucha clase, del estilo "ven tú que te toca a ti".