Nkorin fún Ode


Nkorin fún Ode

Cantando para el Cazador:

Okè aro, Ode gbà mi bó! – ¡Altísimo y Venerable Cazador, reconóceme en la espesura en la que te ocultas!

Òsán pa èrè pè a maa olú ró èrè pè o!

Anochecer, mantente en la firmeza y ataca a tu presa hasta obtenerla por completo.

(Asampa erepué amaoluro erepué o)

Mi n’èrò, mi n’èrò Ode. Mi n’èrò, mi n’èrò Ode o!

Yo conservo la calma, mantengo la calma del Cazador. Mi tranquilidad es la del Cazador, estoy calmo con Él.

(Mineró, mineró dé. Mineró mineró dé o)

Òsán pa mi n’èrò, mi n’èrò Ode.

Mientras cae la noche me mantengo calmo en la tranquilidad de Ode.

(Asampa mineró, mineró dé)

Ode òmòta. Otí mbò ró Ode!

El cazador atrapa a sus enemigos. El aguardiente ruge en las entrañas del cazador.

(Odeo mata. Otiumboró odé)

E mòta mòta otí mbò ró o! Ode òmòta, Otín bò ró.

El, que caza a sus enemigos enardecido por el aguardiente; un cazador implacable es Otín cuando gruñe. (Otín es en Yorubaland un cazador, no una cazadora. Hay aquí un juego de palabras entre “otí” –aguardiente- y Otín, un cazador que se viste de azul y lleva en la cintura una piel de leopardo.)

Ajagún pani ró, ajagún. Àjà kún pani ró, àjà kún o! Ede mo dé ti á ká rere o, ajagún pani ró.

Guerrero que estremece con su bramido, luchador incansable. Dominador que llega y hace temblar de miedo es él. Los pueblos necesitan del bien que tú consigues, guerrero que asusta con sus rugidos.

(Ayagún cpaniró, ayagún. Ayakún cpaniró ayacuno. Edemode tiacarereo ayagún cpaniró)

Ode pa mi layo!

Cazador, haz sentir mi alegría

(Odepá milaio)

Ode pa mi layo sàfàmóre.

Cazador, hazme sentir la alegría, derrámala como la nata sobre mis amigos.

(Odepá milaio safamaré)

E wa gbà o, wa gbà Ode!

Nosotros te alabamos, bendecimos a Ode, el cazador.

(Ewagbaó, wagba odé)

Àrà koko wa Ode!

Tiene un cuerpo fuerte, firme nuestro cazador. (Nos permite alimentarnos para ser como Él)

(Aracoco waodé)

Se ka relé, se ka relé wa? Ayà nsé ka relé!

¿Nos permites entrar en tus territorios? Tomamos la determinación de visitarte en tus lugares de caza.

(Secarelé secarelewa. Aia únse carelé)

Ìyà lá ire, lá ire pé, ìyà lá ire la ire pé dìdagbá.

Que no haya sufrimiento, que lluevan bendiciones; que desaparezca el sufrimiento (del hambre) y podamos obtener crecimiento, prosperidad.

(Ialaire lairepé, ialaire lairepé didagbá)

E, n’àiyé! Ìyà lá ire lá ire pé dìdagbá!

Aquí, en la vida material, que no haya otra cosa que bendiciones y crecimiento.

E sún lá, e sún lá, e sún lá àiyé, àiyé!

Es que objetivamente es este el sentido de la vida: la Vida.

(Esunlá, esunlá, esunlá ieaié)

Otín, yé làiyé! Yé làiyé!

Otin comprende la vida. Conoce la vida.

(Otin ieaié. Ieaié)

Otín yàgo ró.

Otin se abre camino rugiendo.

(Otiñagoró)

Otín àbetu!

Otin es como un manantial que aparenta ser seco, pero está henchido.

Ení a ma sìn ké e jí dé o!

Tú, ese a quien veneramos, despierta y ven.

(Eniamasín queyí deó)

Bèrè beni só de o! Bèrè beni só de. Àkà ká o kun fere mi bèrè beni só de!

No vaciles en llenarme de premios, en ocuparme, solicito tu auxilio.

(Berebenisodeo, berebenisodé. Acacá ocunferemí berebenisodé)

Ode akókè okè, okè!

Cazador, propícianos: es la meta, la cima.

(Odé acoqué oqueoqué)

Ode se ma lá yà se’rúmalè, Ode se ma lá yà se’rúmalè. Òrò ró ró kún dé, Ode se ma lá yà se’rúmalè!

Cazador, ayúdanos siempre entre los Inmortales. Cazador, auxílianos ya que te encuentras entre los Seres Luminosos. Tu bendición llega con el rugido (del hambre en el estómago) porque te conviertes en nuestro socorro.

(Odesemalaia serumalé, odesemalaia serumalé. Ororo rocundé odesemalaia serumalé)

Okun gbèwò!

El Poderoso nos bendice.

(Ocumbeuó)

E àjàde!

Es como un mastín de caza.

(E ayadé)

Kó ni mòjà, ni mòjà Otín!

Enséñanos a defendernos; a luchar, Otin.

(Conimoya nimoyaotín)