Honrar la vida...

¡No! ¡Permanecer y transcurrir no es perdurar, no es existir, ni honrar la vida!
Hay tantas maneras de no ser, tanta conciencia sin saber, adormecida...
Merecer la vida no es callar y consentir tantas injusticias repetidas...
Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida.

Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que vivir... honrar la vida.

¡No! ¡Permanecer y transcurrir no siempre quiere sugerir honrar la vida!
Hay tanta pequeña vanidad en nuestra tonta humanidad enceguecida.
Merecer la vida es erguirse vertical, más allá del mal, de las caídas...
Es igual que darle a la verdad y a nuestra propia libertad la bienvenida...

Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir, porque no es lo mismo que vivir... honrar la vida.